25 de febrero de 2021

¿Por qué mi perro siempre tiene hambre?

¿Qué podemos hacer con un perro que siempre nos pide comida, sobre todo cuando nosotros estamos comiendo también? “Podríamos decir que este perro ha desarrollado una estrategia.

Siempre pide más, se pone a tu lado cuando tú estás comiendo… ¡tu perro es un glotón! ¿Es una situación normal? 

“Si de verdad el perro siempre tiene hambre, que no es lo mismo que siempre te esté pidiendo comida o que siempre pueda comer, si tiene la sensación de vacío en el estómago o necesidad de comer es evidente que esto es una patología, probablemente sea un fallo metabólico. Otra cosa es que siempre pida comida o que siempre que le des él coma”.

¿Puede delatar algún problema?

Nos preguntamos, de hecho, si puede deberse a algún problema conductual o de salud. “Si tu perro siempre pide comida probablemente se tratará de algo patológico. Por ejemplo, en situaciones de estrés el cuerpo libera cortisol, esto tiene una repercusión directa sobre la ingesta de alimento, por lo que se asocian trastornos ansiosos con la ingesta de alimento y muchas veces los trastornos que tienen el miedo como origen suprimen la necesidad de comer. También existen condiciones patológicas que hacen que el perro sea menos capaz de controlar la cantidad de alimento que tiene que tomar para mantener su homeostasis, por ejemplo, un perro hipoteroideo o hiperteroideo, este tipo de patologías endocrinas también influyen en la cantidad de alimento que ingiere el animal. Además de las patologías psicológicas”, nos cuenta la experta de la Clínica Veterinaria Sofía Pizarro.

Quieren comer cuando comemos nosotros

¿Qué podemos hacer con un perro que siempre nos pide comida, sobre todo cuando nosotros estamos comiendo también? “Podríamos decir que este perro ha desarrollado una estrategia, él a base de repeticiones de la misma escena ha desarrollado la estrategia de hacer alguna acción que sus propietarios interpretan como que les está pidiendo comida. Lo único que hay que hacer para que deje de hacer esto es dejar de darle comida cuando hace eso. Pero hay que ser consistentes, porque si no podemos llegar al refuerzo positivo intermitente, y este refuerzo positivo intermitente y sin patrón es el más potente de los refuerzos positivos”, recomienda la veterinaria.

Le planteamos también otra duda que nos surge, acerca si es importante cumplir un horario en sus comidas. “Los perros son criaturas de hábitos y la hora de la comida debería ser una parte fundamental de su día. Una rutina de alimentación diaria crea una base sólida. La mayoría de los perros adultos deberían comer dos veces al día - una por la mañana y otra por la tarde”, comenta.

¿Comida como premio?

Una opción de muchos propietarios de mascotas es ofrecerles comida como premio, cuando se portan bien o hacen lo que queremos. “Si bien es cierto que algunos perros prefieren otros premios, la mayoría de ellos prefieren un premio con comida o chuche. Al fin y al cabo, el premio tiene que ser una cosa excepcional y en muy pequeña cantidad para que el perro no se llene a base de premios”, nos recomienda la experta. Y nos cuenta también que hay razas de perro que son especialmente glotones. “En estos casos la genética manda y hay algunas razas más propensas a este tipo de comportamientos, como los labradores retrievers, los rottweilers, los teckels, los cockers dorados, etc”, nos detalla.

Elegir comida de calidad

Y no hay que olvidar otro aspecto, la calidad de la comida que utilizamos, que también influye en el hambre de nuestro perro. “Si el alimento que nuestro perro come no está bien balanceado puede que su cuerpo le pida más cantidad, es decir, que necesite ingerir más volumen de comida, porque no se siente saciado con menos cantidad. Y también influye radicalmente la composición, un pienso que está muy bien hecho les sacia adecuadamente, ni de más ni de menos. También algunos componentes o ingredientes que se añaden en algunas recetas también ayudan, como el aminoácido triptófano, con el que el cuerpo genera serotonina. Por lo tanto, hay algunos ingredientes que hacen que el perro esté más feliz y tenga menos apetito porque está más equilibrado”, concluye la experta.