Las celebraciones de Fiestas Patrias suelen estar acompañadas de deliciosos platillos como empanadas, asados, choripanes y dulces, así como un mayor consumo de alcohol y bebidas. Después de varios días con cambios en los horarios y en la alimentación, es común experimentar sensación de pesadez, hinchazón o simplemente sentir la necesidad de retomar los hábitos cotidianos. Sin embargo, según Jessica Liberona, nutricionista del Programa de Obesidad de Clínica Universidad de los Andes, no es necesario recurrir a dietas detox, saltarse comidas ni restringir grupos completos de alimentos para compensar lo consumido. Lo más recomendable es volver progresivamente a los hábitos alimentarios habituales y recuperar el equilibrio. Para retomar los hábitos después de Fiestas Patrias, se recomienda recuperar los horarios habituales de alimentación y evitar largos periodos sin comer. Organizar el desayuno, almuerzo y cena, e incorporar colaciones cuando sea necesario, puede facilitar el regreso a una rutina alimentaria más ordenada. Además, se sugiere aumentar el consumo de agua durante el día, incorporar frutas y verduras en las comidas, consumir legumbres y preparaciones caseras, preferir alimentos frescos o mínimamente procesados, y disminuir progresivamente el consumo de alimentos ultraprocesados con alto contenido de azúcares, grasas saturadas o sodio. Es importante evitar saltarse comidas como forma de compensación. Si persiste la sensación de hinchazón o pesadez después de las celebraciones, se recomienda optar por preparaciones más simples, incorporar verduras, frutas y alimentos ricos en fibra, volver a las porciones habituales y comer con calma para permitir que el organismo recupere su ritmo. No es necesario eliminar grupos completos de alimentos para recuperar una alimentación equilibrada. Los carbohidratos pueden formar parte de una alimentación saludable si se eligen opciones de buena calidad y se consumen en cantidades adecuadas a las necesidades individuales. En palabras de Jessica Liberona: Disfrutar de las Fiestas Patrias también es parte de nuestra cultura y relación con la alimentación. Lo importante es que una vez que terminan las celebraciones, podamos volver a nuestros hábitos sin culpa ni medidas extremas. Fuente: DiarioElDia Región
Phil Collins (Londres, 75 años) pensó que su vida iba a acabar. Fue en abril de 2024, cuando el cantante británico estaba en su punto más crítico y pasó meses ingresado en un hospital suizo tras haber ingerido peligrosas cantidades de alcohol. Su manager, convencido de que su salud no mejoraría, convocó para despedirse a los cinco hijos del artista, nacidos de sus tres diferentes esposas. “Había que tomar algunas decisiones, como ‘¿Deberíamos mantener a Phil con soporte vital?”, ha recordado sobre ese episodio en The Times. “Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando. La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados de no volver a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal”, cuenta en la entrevista publicada el pasado sábado. “Cuando bebía, el tiempo se me escapaba de las manos”, recuerda el cantautor, que ha pasado por varias clínicas de rehabilitación y algunas en contra de su voluntad. “Tomaba vino al despertarme. Eso era lo que quería para desayunar, una copa de vino. Pero no bebía por la noche, ¿sabes? Así que, para ser honesto, no era consciente de tener un problema, relata sobre su punto más crítico. En diciembre de 2023, fue ingresado en cuidados intensivos y pasó siete meses en el hospital. “Tuve muchísima suerte de salir ileso de aquello. No hay ni necesidad de decirlo, pero no he vuelto a beber desde entonces”, asegura. Su alcoholismo dejó secuelas permanentes: su páncreas, riñones y su relación con sus hijos apenas funcionan. Su adicción lo llevó a sufrir varios accidentes, escapó de rehabilitación y tuvo que ser evacuado en avión desde una isla caribeña durante unas vacaciones familiares para desintoxicarse en un hospital de Nueva York. También lo llevó a retirarse de la música por problemas de salud y lo convirtió en un esposo y padre ausente. El músico tiene cinco hijos de sus tres matrimonios: tuvo a Simon y Joely con su primera esposa, Andrea Bertorelli; a la actriz Lily Collins con Jill Tavelman; y Nicholas y Matthew son fruto de su tercer matrimonio con Orianne Cevey. Después de su última hospitalización casi mortal, su familia dejó el pasado atrás para brindarle apoyo y pasaron la Navidad de 2024 juntos. “[Lily Collins] estaba sentada a mi lado llorando y me decía: ‘Nunca pensé que viviría estos momentos’. Lo pasamos de maravilla. No puedo expresar con palabras lo fantástico que fue”, recuerda Collins. La actriz de Emily en Par í s ha contado en el pasado su complicada relación con su padre, pero no fue hasta que ella publicó en 2017 una carta en sus memorias que el cantante supo el daño que le había causado. “Te perdono por no haber estado cuando te he necesitado y por no ser el padre que esperaba. Te perdono por los errores que has cometido y, aunque parezca que es muy tarde, aún no lo es”, escribía en su libro Unfiltered: No Shame, No Regrets, Just Me. “Me quedé bastante sorprendido y un poco triste. Pero ahora me ha explicado por qué y se retracta de todo. Desearía no haberlo hecho nunca. Ahora tengo una relación maravillosa con Lily. Así que, casi siempre, todo tiene un final feliz”, relata Collins en la entrevista con el periódico británico, consciente del daño que ha causado “a lo largo de los años”. “Me aterra pensar lo que habrá sido tener que lidiar con eso”, dice sobre sus hijos, con quienes ahora mantiene una relación más saludable. En esta etapa de su vida también se ha reconciliado con su segunda esposa y madre de Lily Collins. Jil Tavelman, con quien estuvo casado hasta que la actriz cumplió cinco años, lo está ayudando con una subasta benéfica de cientos de objetos personales y de su archivo musical, que tendrá lugar en Los Ángeles el 19 de noviembre. Su ruptura fue muy mediática y se filtró en los periódicos que la estrella del rock la había dejado por quien se convertiría en su tercera mujer (ahora también exesposa), a través de un fax que envió a su casa de Sussex: “Estoy tan enfermo y cansado de tu actitud, Jill. No volveré el jueves. No espero que te parezca bien nada de lo que ha pasado, por supuesto que no. Eres tú quien se debe sentir ofendida de que deba elegir estar con otra persona. Tú eres la que tiene el maldito problema. Estoy enamorado de Orianne y deseo estar con ella. Amo a mi hija y volaré para verla cuando tenga un día libre durante la semana. Esto al menos nos mantiene a todos lo más felices posible, dada la situación”. La subasta de la casa Julien’s también está contribuyendo a sanar una disputa de una década con Paul McCartney, a quien calificó de soberbio en varias entrevistas, tras un encuentro en el que, según Collins, lo trató con condescendencia. Tras recibir un mensaje de Collins, el exbeatle donará artículos para la subasta que recaudará dinero para King’s Trust, la organización benéfica del rey Carlos III.
Las celebraciones de Fiestas Patrias suelen estar acompañadas de deliciosos platillos como empanadas, asados, choripanes y dulces, así como un mayor consumo de alcohol y bebidas. Después de varios días con cambios en los horarios y en la alimentación, es común experimentar sensación de pesadez, hinchazón o simplemente sentir la necesidad de retomar los hábitos cotidianos. Sin embargo, según Jessica Liberona, nutricionista del Programa de Obesidad de Clínica Universidad de los Andes, no es necesario recurrir a dietas detox, saltarse comidas ni restringir grupos completos de alimentos para compensar lo consumido. Lo más recomendable es volver progresivamente a los hábitos alimentarios habituales y recuperar el equilibrio. Para retomar los hábitos después de Fiestas Patrias, se recomienda recuperar los horarios habituales de alimentación y evitar largos periodos sin comer. Organizar el desayuno, almuerzo y cena, e incorporar colaciones cuando sea necesario, puede facilitar el regreso a una rutina alimentaria más ordenada. Además, se sugiere aumentar el consumo de agua durante el día, incorporar frutas y verduras en las comidas, consumir legumbres y preparaciones caseras, preferir alimentos frescos o mínimamente procesados, y disminuir progresivamente el consumo de alimentos ultraprocesados con alto contenido de azúcares, grasas saturadas o sodio. Es importante evitar saltarse comidas como forma de compensación. Si persiste la sensación de hinchazón o pesadez después de las celebraciones, se recomienda optar por preparaciones más simples, incorporar verduras, frutas y alimentos ricos en fibra, volver a las porciones habituales y comer con calma para permitir que el organismo recupere su ritmo. No es necesario eliminar grupos completos de alimentos para recuperar una alimentación equilibrada. Los carbohidratos pueden formar parte de una alimentación saludable si se eligen opciones de buena calidad y se consumen en cantidades adecuadas a las necesidades individuales. En palabras de Jessica Liberona: Disfrutar de las Fiestas Patrias también es parte de nuestra cultura y relación con la alimentación. Lo importante es que una vez que terminan las celebraciones, podamos volver a nuestros hábitos sin culpa ni medidas extremas. Fuente: DiarioElDia Región
Phil Collins (Londres, 75 años) pensó que su vida iba a acabar. Fue en abril de 2024, cuando el cantante británico estaba en su punto más crítico y pasó meses ingresado en un hospital suizo tras haber ingerido peligrosas cantidades de alcohol. Su manager, convencido de que su salud no mejoraría, convocó para despedirse a los cinco hijos del artista, nacidos de sus tres diferentes esposas. “Había que tomar algunas decisiones, como ‘¿Deberíamos mantener a Phil con soporte vital?”, ha recordado sobre ese episodio en The Times. “Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando. La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados de no volver a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal”, cuenta en la entrevista publicada el pasado sábado. “Cuando bebía, el tiempo se me escapaba de las manos”, recuerda el cantautor, que ha pasado por varias clínicas de rehabilitación y algunas en contra de su voluntad. “Tomaba vino al despertarme. Eso era lo que quería para desayunar, una copa de vino. Pero no bebía por la noche, ¿sabes? Así que, para ser honesto, no era consciente de tener un problema, relata sobre su punto más crítico. En diciembre de 2023, fue ingresado en cuidados intensivos y pasó siete meses en el hospital. “Tuve muchísima suerte de salir ileso de aquello. No hay ni necesidad de decirlo, pero no he vuelto a beber desde entonces”, asegura. Su alcoholismo dejó secuelas permanentes: su páncreas, riñones y su relación con sus hijos apenas funcionan. Su adicción lo llevó a sufrir varios accidentes, escapó de rehabilitación y tuvo que ser evacuado en avión desde una isla caribeña durante unas vacaciones familiares para desintoxicarse en un hospital de Nueva York. También lo llevó a retirarse de la música por problemas de salud y lo convirtió en un esposo y padre ausente. El músico tiene cinco hijos de sus tres matrimonios: tuvo a Simon y Joely con su primera esposa, Andrea Bertorelli; a la actriz Lily Collins con Jill Tavelman; y Nicholas y Matthew son fruto de su tercer matrimonio con Orianne Cevey. Después de su última hospitalización casi mortal, su familia dejó el pasado atrás para brindarle apoyo y pasaron la Navidad de 2024 juntos. “[Lily Collins] estaba sentada a mi lado llorando y me decía: ‘Nunca pensé que viviría estos momentos’. Lo pasamos de maravilla. No puedo expresar con palabras lo fantástico que fue”, recuerda Collins. La actriz de Emily en Par í s ha contado en el pasado su complicada relación con su padre, pero no fue hasta que ella publicó en 2017 una carta en sus memorias que el cantante supo el daño que le había causado. “Te perdono por no haber estado cuando te he necesitado y por no ser el padre que esperaba. Te perdono por los errores que has cometido y, aunque parezca que es muy tarde, aún no lo es”, escribía en su libro Unfiltered: No Shame, No Regrets, Just Me. “Me quedé bastante sorprendido y un poco triste. Pero ahora me ha explicado por qué y se retracta de todo. Desearía no haberlo hecho nunca. Ahora tengo una relación maravillosa con Lily. Así que, casi siempre, todo tiene un final feliz”, relata Collins en la entrevista con el periódico británico, consciente del daño que ha causado “a lo largo de los años”. “Me aterra pensar lo que habrá sido tener que lidiar con eso”, dice sobre sus hijos, con quienes ahora mantiene una relación más saludable. En esta etapa de su vida también se ha reconciliado con su segunda esposa y madre de Lily Collins. Jil Tavelman, con quien estuvo casado hasta que la actriz cumplió cinco años, lo está ayudando con una subasta benéfica de cientos de objetos personales y de su archivo musical, que tendrá lugar en Los Ángeles el 19 de noviembre. Su ruptura fue muy mediática y se filtró en los periódicos que la estrella del rock la había dejado por quien se convertiría en su tercera mujer (ahora también exesposa), a través de un fax que envió a su casa de Sussex: “Estoy tan enfermo y cansado de tu actitud, Jill. No volveré el jueves. No espero que te parezca bien nada de lo que ha pasado, por supuesto que no. Eres tú quien se debe sentir ofendida de que deba elegir estar con otra persona. Tú eres la que tiene el maldito problema. Estoy enamorado de Orianne y deseo estar con ella. Amo a mi hija y volaré para verla cuando tenga un día libre durante la semana. Esto al menos nos mantiene a todos lo más felices posible, dada la situación”. La subasta de la casa Julien’s también está contribuyendo a sanar una disputa de una década con Paul McCartney, a quien calificó de soberbio en varias entrevistas, tras un encuentro en el que, según Collins, lo trató con condescendencia. Tras recibir un mensaje de Collins, el exbeatle donará artículos para la subasta que recaudará dinero para King’s Trust, la organización benéfica del rey Carlos III.