El actor Pedro Pascal vivió una noche de estrellas durante un evento en París en donde compartió con figuras como Nicole Kidman y Dua Lipa. En el marco de un desfile de la marca Chanel, el chileno pudo compartir, reír y bromear junto a su colega y a la cantante británica. También se puede ver como Pascal genera una cercana relación con Dua Lipa, cómo hablan de su ropa y comentan lo que está ocurriendo en el evento. En el desfile, aunque algunos asientos más atrás, se pudo ver a la actriz chilena Mariana Di Girolamo, quien se encontraba en la actividad como parte del elenco de la película Wild Horse Nine. Otros famosos como Ayo Edebiri, Kristen Wiig, Sandra Hüller y Ella Rubin también participaron de la instancia. https://www.instagram.com/p/DeH7Ox4A9xH/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=embed_video_watch_again
Pedro Pascal se encuentra en un momento crucial de su carrera cinematográfica con el estreno de su nueva película, ¡Behemoth! Una vida. En piezas. La interpretación del actor ya está generando expectativas de una posible nominación al Oscar como mejor actor. Dirigida y escrita por Tony Gilroy, la cinta tuvo su debut mundial en el Festival de Cine de Nueva York el pasado viernes. Pascal asume el papel de Alex Serian, un destacado violonchelista que regresa a Los Ángeles después de una larga ausencia. La actuación de Pascal se destaca por su sutileza y expresividad a través de gestos y silencios. El actor tuvo que aprender a tocar el violonchelo para encarnar a este personaje marcado por la contención emocional. La película se sumerge en la historia de Alex a través de flashbacks que revelan las experiencias que lo distanciaron de su familia, así como sus relaciones con personajes clave como su padre, hermano, exnovia Carol (interpretada por Olivia Wilde) y Nadia (Eva Victor), una violonchelista con quien tuvo un romance en Dallas. Variety elogió la actuación de Pascal calificándola como hermosa e introspectiva, resaltando la capacidad del actor para transmitir emociones a través del silencio. Sin embargo, no todas las críticas fueron favorables. The Hollywood Reporter cuestionó la estructura del filme que afectaba la calidez y el magnetismo del actor. The Guardian comparó la propuesta con otras películas y señaló ciertas carencias en carisma y dirección. Variety reconoció el trabajo de Pascal pero advirtió que la película podría no ser del agrado de todos debido a su estilo particular. Pascal, conocido por sus roles en series televisivas como Juego de Tronos, Narcos y The Mandalorian, ahora se enfrenta a un nuevo desafío en el cine. Con ¡Behemoth! Una vida. En piezas, el actor busca consolidarse en la industria cinematográfica y abrirse paso hacia los grandes premios del séptimo arte. Fuente: Meganoticias
Los amantes de los perros suelen asumir que los canes tienen la habilidad de entender sus sonrisas, ceños fruncidos o lágrimas. Sin embargo, la ciencia no ha logrado demostrar hasta qué punto el cerebro canino procesa realmente estas expresiones. Pero ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Viena analizó la actividad cerebral de estos animales y halló la primera evidencia directa de que los perros pueden distinguir emociones específicas en los rostros humanos. En el estudio, publicado en la revista iScience de Cell Press, doce perros domésticos observaron fotografías de rostros humanos desconocidos que expresaban alegría, ira, miedo o tristeza mientras se escaneaba su cerebro. Cerebros caninos atentos a la felicidad Los resultados revelaron que las imágenes de los rostros humanos felices activaron de forma exclusiva regiones cerebrales vinculadas a funciones cognitivas superiores y al procesamiento de recompensas, como la corteza temporal y el núcleo caudado. La actividad en el núcleo caudado resulta especialmente interesante. Sugiere que los rostros humanos felices pueden tener un significado emocional para los perros, señala Laura Cuaya, coautora principal del estudio, en un comunicado de la Universidad de Viena. Diferencias entre las emociones negativas Por el contrario, las expresiones de ira, miedo y tristeza no activaron esas áreas específicas. Sin embargo, al analizar el cerebro en su conjunto, los científicos detectaron patrones de actividad bien diferenciados para cada una de las emociones negativas, lo que demuestra que los perros no solo distinguen entre 'bueno' y 'malo', sino que categorizan el tipo de molestia en el rostro humano. Los seres humanos somos muy buenos captando pequeños detalles en el rostro, y los perros también. Al estudiar sus cerebros, podemos comprender qué adaptaciones se han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los seres humanos, afirma el autor principal Raúl Hernández-Pérez. Los pasos siguientes de la investigación Los autores aclararon que todos los perros participantes fueron criados en familias cariñosas, con dinámicas de afecto. Por ello, advirtieron que los perros callejeros podrían responder de forma diferente ante las señales humanas. En las siguientes fases de la investigación, el equipo buscará evaluar cómo los perros combinan el reconocimiento facial con el lenguaje corporal, el tono de voz y el olor para interpretar su entorno. Los perros, seres con emociones Asimismo, les gustaría hacer una comparación sobre cómo los cerebros humanos y caninos procesan las mismas señales emocionales. Me gustaría que la gente viera a los perros como seres con emociones, afirma Cuaya. Ellos han evolucionado con nosotros para comprender nuestras expresiones y cooperar con nosotros, y reconocer esto puede cambiar la forma en que nos comunicamos con ellos y los cuidamos, concluye Cuaya.
Convertir la curiosidad ciudadana en conocimiento útil y participativo es la premisa del Festival de Ciencia y Tecnología 2026 . La iniciativa se llevará a cabo entre el 5 y el 11 de octubre y busca democratizar el acceso a la investigación y situar las inquietudes de las distintas comunidades en el centro del debate. A lo largo de todo el país, instituciones públicas y privadas pertenecientes al ecosistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI) abrirán sus puertas mediante muestras interactivas, ferias escolares y encuentros universitarios para acercar estas materias a públicos de todas las edades. Innovación escolar e inteligencia artificial En la Región de Valparaíso, el próximo 7 de octubre se desarrollará el Festival de las Ciencias Placilla 2026 en el Campus Curauma de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), entre las 09:30 y las 13:30 horas. La jornada dispondrá de una Experiencia Cósmica Inmersiva de realidad virtual, un Planetario Móvil, visitas guiadas a laboratorios y experimentos en vivo. En este espacio, estudiantes de colegios de la región presentarán sus propios proyectos científicos escolares a la par de investigaciones universitarias. Por su parte, la Región del Maule vivirá el Día de la Innovación UCM 2026 el 15 de octubre en el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule, en Talca. La cita contará con el seminario “IA Aplicada, Potenciando la Ciencia y la Transferencia”, donde expertos debatirán el impacto de los algoritmos en la generación de conocimiento. De forma paralela, una feria abierta exhibirá prototipos tecnológicos, patentes y emprendimientos desarrollados por la universidad al servicio de la sociedad. A esta línea formativa se suma la Expo STEM 2026, programada para el 27 de octubre en el Complejo Educacional Un Amanecer en La Araucanía. El encuentro está orientado a potenciar vocaciones científicas y visibilizar cómo escolares aplican el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABPr) para resolver problemáticas locales. Astronomía para los sentidos El norte del país también dirá presente aprovechando el potencial astronómico del desierto con un enfoque inclusivo. El 10 de octubre, la Región de Antofagasta albergará la actividad «Expansive Universe: Astronomía para Todos los Sentidos», impulsada por American Spaces Chile (de la Embajada de Estados Unidos) junto al Giant Magellan Telescope (GMTO). La iniciativa consiste en una maleta didáctica itinerante pensada para explorar los fenómenos del cosmos a través de experiencias multisensoriales. Los asistentes podrán recorrer un Sistema Solar a escala para comprender las distancias interplanetarias, identificar constelaciones, reconocer tipos de estrellas y comprender la formación de nebulosas espaciales mediante una didáctica analogía visual utilizando una máquina de algodón de azúcar. Revisa la cartelera completa con las actividades en www.culturacientifica.cl Fuente: cooperativa.cl
Astrónomos aseguran haber detectado directamente por primera vez una emisión de radio proveniente de un planeta fuera del sistema solar. Sin embargo, la señal es evidencia de un campo magnético colosal, no de vida inteligente. “Sé que las señales de radio están asociadas con la búsqueda de inteligencia extraterrestre”, dijo Edo Berger, profesor de astronomía de la Universidad de Harvard. “Pero esto es algo muy diferente”. El descubrimiento, descrito en un nuevo estudio que espera su publicación en una revista científica revisada por pares, rastrea ráfagas de radio repetitivas que parecen provenir del exoplaneta Beta Pictoris b, ubicado a 63 años luz de la Tierra, una distancia corta en términos astronómicos. El gigante gaseoso tiene una masa aproximadamente 12 veces superior a la de Júpiter y es uno de los tres planetas que orbitan una estrella joven cuya masa es 1,75 veces la del Sol. Los procesos asociados con el campo magnético del planeta producen la emisión de radio, según Berger, investigador del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian en Cambridge, Massachusetts. En concreto, la detección involucra auroras similares a las auroras boreales de la Tierra, los espectaculares despliegues provocados por tormentas magnéticas que involucran partículas cargadas provenientes del Sol. “Para poder observar ondas de radio que se extienden hasta las frecuencias que observamos, se necesita un campo magnético increíblemente fuerte”, añadió Berger, coautor del estudio publicado el 15 de septiembre en la plataforma de prepublicaciones ArXiv. No todos los planetas tienen un campo magnético. Los que sí lo tienen cuentan con un escudo natural que desvía energía perturbadora. El campo magnético de la Tierra, por ejemplo, protege nuestra atmósfera de ser arrastrada por el viento solar, un flujo continuo de plasma que contiene partículas cargadas como protones y electrones. “El campo magnético de este planeta es al menos 200 veces más fuerte que el campo magnético de Júpiter”, dijo Berger, en referencia a Beta Pictoris b. Según la NASA, el campo magnético de Júpiter es lo suficientemente potente como para generar una magnetosfera, la región del espacio influenciada por el campo magnético, que es la estructura más grande de nuestro sistema solar y se extiende hasta 3 millones de kilómetros hacia el Sol. El campo de Júpiter también genera auroras espectaculares, cuando partículas eléctricamente cargadas expulsadas por los volcanes de su luna Io quedan atrapadas alrededor de los polos del campo. A medida que el gigante gaseoso gira, las partículas cargadas emiten un resplandor, pero también una señal de radio. “Mientras estas partículas de muy alta energía giran en espiral dentro del campo magnético, junto con la aurora también producen ondas de radio”, dijo Berger. Los astrónomos denominan a este tipo de señal emisión de radio auroral. El fenómeno se ha observado anteriormente en Júpiter, Saturno y el Sol, así como en estrellas fuera del sistema solar y en objetos fríos conocidos como enanas marrones, un punto intermedio entre una estrella y un planeta. Este es el tipo de señal que Berger y sus colegas detectaron en Beta Pictoris b, lo que finalmente apunta a la presencia de un intenso campo magnético que está provocando las auroras y la emisión de radio. Los campos magnéticos tienen implicaciones para la estructura de los exoplanetas y sus atmósferas, según Berger. “Las observaciones de radio pueden ofrecernos una perspectiva completamente nueva sobre los planetas que están fuera de nuestro sistema”, dijo. Un sistema estelar muy estudiado Ya había indicios de emisiones de radio provenientes de exoplanetas, pero ninguna había sido confirmada, en gran medida porque no se podía descartar que la fuente fuera en realidad la estrella anfitriona, dijo Joseph Callingham, profesor asociado del Instituto Anton Pannekoek de Astronomía de la Universidad de Ámsterdam, en Países Bajos. “Lo que hace único a este estudio es que localiza la emisión en el propio planeta, separada de la estrella”, escribió Callingham, quien no participó en la nueva investigación, en un correo electrónico. El sistema Beta Pictoris es muy joven en términos astronómicos: tiene unos 23 millones de años, en comparación con los 4.500 millones de años de nuestro propio sistema solar. Beta Pictoris b, el planeta del que potencialmente se origina la señal de radio, fue descubierto en 2008. Otros dos planetas, Beta Pictoris c y Beta Pictoris d, fueron descubiertos en 2019 y 2026, respectivamente. El sistema planetario se encuentra entre los más estudiados de nuestra galaxia, y se sabe que su estrella alberga 30 cometas en órbita y un enorme disco de polvo y escombros, que el telescopio espacial Hubble de la NASA fotografió en detalle en 2015. Parte de los escombros que giran dentro del disco son remanentes de la formación planetaria. Los investigadores utilizaron MeerKAT, una red de 64 antenas de radiotelescopio en Sudáfrica, para detectar la señal, pero quedaron muy sorprendidos al observar que provenía de un conjunto de cuerpos celestes tan estudiado, dijo Berger. “Mi estudiante de posgrado Kevin estaba revisando los datos. Un día entró a mi oficina con la detección y me dijo: ‘No creo que vayas a creer esto’”, recordó Berger, en referencia al autor principal del estudio, Kevin Ortiz Ceballos, investigador doctoral del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian. “Esto fue realmente inesperado para nosotros. Estábamos realizando el estudio como una especie de expedición de pesca, sabiendo que solo detectaríamos fuentes si el campo magnético era increíblemente fuerte”. La sorpresa se debe a que los astrónomos habían supuesto, según Berger, que si los exoplanetas tienen campos magnéticos, estos deberían parecerse aproximadamente al de Júpiter y, por lo tanto, sus emisiones de radio tendrían frecuencias más bajas que las que encontraron él y sus colegas. La detección de la señal fue resultado de “ir en contra de la sabiduría aceptada en el campo”, dijo. Sin embargo, los investigadores señalaron que el informe todavía no ha sido sometido a revisión por pares, el proceso mediante el cual expertos independientes evalúan un estudio antes de su publicación en una revista científica. La revisión está en curso y se completará durante los próximos meses. Berger dijo que confía en la calidad de la detección. El equipo de investigación determinó que la fuente de la emisión de radio era Beta Pictoris b y descartó la sospecha inicial de que pudiera provenir de la estrella. “La registramos varias veces, en múltiples frecuencias. Está ahí todas las veces”, dijo. Entusiasmo cauteloso por la detección de la señal de radio Científicos que no participaron en la nueva investigación pidieron cautela al interpretar los hallazgos. Si el descubrimiento supera el escrutinio de la revisión por pares, representaría un paso adelante muy importante y emocionante para comprender el comportamiento de los mundos fuera de nuestro sistema solar, según Jonathan Nichols, profesor de auroras planetarias de la Universidad de Leicester, en Inglaterra. “Las emisiones de radio aurorales son importantes porque nos permiten comprender cómo interactúa un objeto con su entorno espacial local”, escribió en un correo electrónico. “Nos permiten inferir propiedades del planeta que de otro modo no podríamos medir”, explicó Nichols en referencia a las auroras, “y, lo que es importante, nos permiten poner a prueba teorías e ideas desarrolladas para nuestro propio sistema solar en condiciones más extremas”. Si se confirma, los resultados demostrarían que los exoplanetas pueden tener campos magnéticos mucho más fuertes de lo esperado, lo que sería un aprendizaje crucial, según Callingham, de la Universidad de Ámsterdam. Los autores han solicitado más tiempo de observación con telescopios para estudiar con mayor profundidad Beta Pictoris b y quizás resolver algunos de sus enigmas, como por qué el campo magnético del planeta es tan fuerte. “Creo que esa será una pregunta que ocupará a la gente durante un tiempo”, dijo Berger. Fuente: cnn.com
El actor Pedro Pascal vivió una noche de estrellas durante un evento en París en donde compartió con figuras como Nicole Kidman y Dua Lipa. En el marco de un desfile de la marca Chanel, el chileno pudo compartir, reír y bromear junto a su colega y a la cantante británica. También se puede ver como Pascal genera una cercana relación con Dua Lipa, cómo hablan de su ropa y comentan lo que está ocurriendo en el evento. En el desfile, aunque algunos asientos más atrás, se pudo ver a la actriz chilena Mariana Di Girolamo, quien se encontraba en la actividad como parte del elenco de la película Wild Horse Nine. Otros famosos como Ayo Edebiri, Kristen Wiig, Sandra Hüller y Ella Rubin también participaron de la instancia. https://www.instagram.com/p/DeH7Ox4A9xH/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=embed_video_watch_again
Pedro Pascal se encuentra en un momento crucial de su carrera cinematográfica con el estreno de su nueva película, ¡Behemoth! Una vida. En piezas. La interpretación del actor ya está generando expectativas de una posible nominación al Oscar como mejor actor. Dirigida y escrita por Tony Gilroy, la cinta tuvo su debut mundial en el Festival de Cine de Nueva York el pasado viernes. Pascal asume el papel de Alex Serian, un destacado violonchelista que regresa a Los Ángeles después de una larga ausencia. La actuación de Pascal se destaca por su sutileza y expresividad a través de gestos y silencios. El actor tuvo que aprender a tocar el violonchelo para encarnar a este personaje marcado por la contención emocional. La película se sumerge en la historia de Alex a través de flashbacks que revelan las experiencias que lo distanciaron de su familia, así como sus relaciones con personajes clave como su padre, hermano, exnovia Carol (interpretada por Olivia Wilde) y Nadia (Eva Victor), una violonchelista con quien tuvo un romance en Dallas. Variety elogió la actuación de Pascal calificándola como hermosa e introspectiva, resaltando la capacidad del actor para transmitir emociones a través del silencio. Sin embargo, no todas las críticas fueron favorables. The Hollywood Reporter cuestionó la estructura del filme que afectaba la calidez y el magnetismo del actor. The Guardian comparó la propuesta con otras películas y señaló ciertas carencias en carisma y dirección. Variety reconoció el trabajo de Pascal pero advirtió que la película podría no ser del agrado de todos debido a su estilo particular. Pascal, conocido por sus roles en series televisivas como Juego de Tronos, Narcos y The Mandalorian, ahora se enfrenta a un nuevo desafío en el cine. Con ¡Behemoth! Una vida. En piezas, el actor busca consolidarse en la industria cinematográfica y abrirse paso hacia los grandes premios del séptimo arte. Fuente: Meganoticias
Los amantes de los perros suelen asumir que los canes tienen la habilidad de entender sus sonrisas, ceños fruncidos o lágrimas. Sin embargo, la ciencia no ha logrado demostrar hasta qué punto el cerebro canino procesa realmente estas expresiones. Pero ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Viena analizó la actividad cerebral de estos animales y halló la primera evidencia directa de que los perros pueden distinguir emociones específicas en los rostros humanos. En el estudio, publicado en la revista iScience de Cell Press, doce perros domésticos observaron fotografías de rostros humanos desconocidos que expresaban alegría, ira, miedo o tristeza mientras se escaneaba su cerebro. Cerebros caninos atentos a la felicidad Los resultados revelaron que las imágenes de los rostros humanos felices activaron de forma exclusiva regiones cerebrales vinculadas a funciones cognitivas superiores y al procesamiento de recompensas, como la corteza temporal y el núcleo caudado. La actividad en el núcleo caudado resulta especialmente interesante. Sugiere que los rostros humanos felices pueden tener un significado emocional para los perros, señala Laura Cuaya, coautora principal del estudio, en un comunicado de la Universidad de Viena. Diferencias entre las emociones negativas Por el contrario, las expresiones de ira, miedo y tristeza no activaron esas áreas específicas. Sin embargo, al analizar el cerebro en su conjunto, los científicos detectaron patrones de actividad bien diferenciados para cada una de las emociones negativas, lo que demuestra que los perros no solo distinguen entre 'bueno' y 'malo', sino que categorizan el tipo de molestia en el rostro humano. Los seres humanos somos muy buenos captando pequeños detalles en el rostro, y los perros también. Al estudiar sus cerebros, podemos comprender qué adaptaciones se han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los seres humanos, afirma el autor principal Raúl Hernández-Pérez. Los pasos siguientes de la investigación Los autores aclararon que todos los perros participantes fueron criados en familias cariñosas, con dinámicas de afecto. Por ello, advirtieron que los perros callejeros podrían responder de forma diferente ante las señales humanas. En las siguientes fases de la investigación, el equipo buscará evaluar cómo los perros combinan el reconocimiento facial con el lenguaje corporal, el tono de voz y el olor para interpretar su entorno. Los perros, seres con emociones Asimismo, les gustaría hacer una comparación sobre cómo los cerebros humanos y caninos procesan las mismas señales emocionales. Me gustaría que la gente viera a los perros como seres con emociones, afirma Cuaya. Ellos han evolucionado con nosotros para comprender nuestras expresiones y cooperar con nosotros, y reconocer esto puede cambiar la forma en que nos comunicamos con ellos y los cuidamos, concluye Cuaya.
Convertir la curiosidad ciudadana en conocimiento útil y participativo es la premisa del Festival de Ciencia y Tecnología 2026 . La iniciativa se llevará a cabo entre el 5 y el 11 de octubre y busca democratizar el acceso a la investigación y situar las inquietudes de las distintas comunidades en el centro del debate. A lo largo de todo el país, instituciones públicas y privadas pertenecientes al ecosistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI) abrirán sus puertas mediante muestras interactivas, ferias escolares y encuentros universitarios para acercar estas materias a públicos de todas las edades. Innovación escolar e inteligencia artificial En la Región de Valparaíso, el próximo 7 de octubre se desarrollará el Festival de las Ciencias Placilla 2026 en el Campus Curauma de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), entre las 09:30 y las 13:30 horas. La jornada dispondrá de una Experiencia Cósmica Inmersiva de realidad virtual, un Planetario Móvil, visitas guiadas a laboratorios y experimentos en vivo. En este espacio, estudiantes de colegios de la región presentarán sus propios proyectos científicos escolares a la par de investigaciones universitarias. Por su parte, la Región del Maule vivirá el Día de la Innovación UCM 2026 el 15 de octubre en el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule, en Talca. La cita contará con el seminario “IA Aplicada, Potenciando la Ciencia y la Transferencia”, donde expertos debatirán el impacto de los algoritmos en la generación de conocimiento. De forma paralela, una feria abierta exhibirá prototipos tecnológicos, patentes y emprendimientos desarrollados por la universidad al servicio de la sociedad. A esta línea formativa se suma la Expo STEM 2026, programada para el 27 de octubre en el Complejo Educacional Un Amanecer en La Araucanía. El encuentro está orientado a potenciar vocaciones científicas y visibilizar cómo escolares aplican el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABPr) para resolver problemáticas locales. Astronomía para los sentidos El norte del país también dirá presente aprovechando el potencial astronómico del desierto con un enfoque inclusivo. El 10 de octubre, la Región de Antofagasta albergará la actividad «Expansive Universe: Astronomía para Todos los Sentidos», impulsada por American Spaces Chile (de la Embajada de Estados Unidos) junto al Giant Magellan Telescope (GMTO). La iniciativa consiste en una maleta didáctica itinerante pensada para explorar los fenómenos del cosmos a través de experiencias multisensoriales. Los asistentes podrán recorrer un Sistema Solar a escala para comprender las distancias interplanetarias, identificar constelaciones, reconocer tipos de estrellas y comprender la formación de nebulosas espaciales mediante una didáctica analogía visual utilizando una máquina de algodón de azúcar. Revisa la cartelera completa con las actividades en www.culturacientifica.cl Fuente: cooperativa.cl
Astrónomos aseguran haber detectado directamente por primera vez una emisión de radio proveniente de un planeta fuera del sistema solar. Sin embargo, la señal es evidencia de un campo magnético colosal, no de vida inteligente. “Sé que las señales de radio están asociadas con la búsqueda de inteligencia extraterrestre”, dijo Edo Berger, profesor de astronomía de la Universidad de Harvard. “Pero esto es algo muy diferente”. El descubrimiento, descrito en un nuevo estudio que espera su publicación en una revista científica revisada por pares, rastrea ráfagas de radio repetitivas que parecen provenir del exoplaneta Beta Pictoris b, ubicado a 63 años luz de la Tierra, una distancia corta en términos astronómicos. El gigante gaseoso tiene una masa aproximadamente 12 veces superior a la de Júpiter y es uno de los tres planetas que orbitan una estrella joven cuya masa es 1,75 veces la del Sol. Los procesos asociados con el campo magnético del planeta producen la emisión de radio, según Berger, investigador del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian en Cambridge, Massachusetts. En concreto, la detección involucra auroras similares a las auroras boreales de la Tierra, los espectaculares despliegues provocados por tormentas magnéticas que involucran partículas cargadas provenientes del Sol. “Para poder observar ondas de radio que se extienden hasta las frecuencias que observamos, se necesita un campo magnético increíblemente fuerte”, añadió Berger, coautor del estudio publicado el 15 de septiembre en la plataforma de prepublicaciones ArXiv. No todos los planetas tienen un campo magnético. Los que sí lo tienen cuentan con un escudo natural que desvía energía perturbadora. El campo magnético de la Tierra, por ejemplo, protege nuestra atmósfera de ser arrastrada por el viento solar, un flujo continuo de plasma que contiene partículas cargadas como protones y electrones. “El campo magnético de este planeta es al menos 200 veces más fuerte que el campo magnético de Júpiter”, dijo Berger, en referencia a Beta Pictoris b. Según la NASA, el campo magnético de Júpiter es lo suficientemente potente como para generar una magnetosfera, la región del espacio influenciada por el campo magnético, que es la estructura más grande de nuestro sistema solar y se extiende hasta 3 millones de kilómetros hacia el Sol. El campo de Júpiter también genera auroras espectaculares, cuando partículas eléctricamente cargadas expulsadas por los volcanes de su luna Io quedan atrapadas alrededor de los polos del campo. A medida que el gigante gaseoso gira, las partículas cargadas emiten un resplandor, pero también una señal de radio. “Mientras estas partículas de muy alta energía giran en espiral dentro del campo magnético, junto con la aurora también producen ondas de radio”, dijo Berger. Los astrónomos denominan a este tipo de señal emisión de radio auroral. El fenómeno se ha observado anteriormente en Júpiter, Saturno y el Sol, así como en estrellas fuera del sistema solar y en objetos fríos conocidos como enanas marrones, un punto intermedio entre una estrella y un planeta. Este es el tipo de señal que Berger y sus colegas detectaron en Beta Pictoris b, lo que finalmente apunta a la presencia de un intenso campo magnético que está provocando las auroras y la emisión de radio. Los campos magnéticos tienen implicaciones para la estructura de los exoplanetas y sus atmósferas, según Berger. “Las observaciones de radio pueden ofrecernos una perspectiva completamente nueva sobre los planetas que están fuera de nuestro sistema”, dijo. Un sistema estelar muy estudiado Ya había indicios de emisiones de radio provenientes de exoplanetas, pero ninguna había sido confirmada, en gran medida porque no se podía descartar que la fuente fuera en realidad la estrella anfitriona, dijo Joseph Callingham, profesor asociado del Instituto Anton Pannekoek de Astronomía de la Universidad de Ámsterdam, en Países Bajos. “Lo que hace único a este estudio es que localiza la emisión en el propio planeta, separada de la estrella”, escribió Callingham, quien no participó en la nueva investigación, en un correo electrónico. El sistema Beta Pictoris es muy joven en términos astronómicos: tiene unos 23 millones de años, en comparación con los 4.500 millones de años de nuestro propio sistema solar. Beta Pictoris b, el planeta del que potencialmente se origina la señal de radio, fue descubierto en 2008. Otros dos planetas, Beta Pictoris c y Beta Pictoris d, fueron descubiertos en 2019 y 2026, respectivamente. El sistema planetario se encuentra entre los más estudiados de nuestra galaxia, y se sabe que su estrella alberga 30 cometas en órbita y un enorme disco de polvo y escombros, que el telescopio espacial Hubble de la NASA fotografió en detalle en 2015. Parte de los escombros que giran dentro del disco son remanentes de la formación planetaria. Los investigadores utilizaron MeerKAT, una red de 64 antenas de radiotelescopio en Sudáfrica, para detectar la señal, pero quedaron muy sorprendidos al observar que provenía de un conjunto de cuerpos celestes tan estudiado, dijo Berger. “Mi estudiante de posgrado Kevin estaba revisando los datos. Un día entró a mi oficina con la detección y me dijo: ‘No creo que vayas a creer esto’”, recordó Berger, en referencia al autor principal del estudio, Kevin Ortiz Ceballos, investigador doctoral del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian. “Esto fue realmente inesperado para nosotros. Estábamos realizando el estudio como una especie de expedición de pesca, sabiendo que solo detectaríamos fuentes si el campo magnético era increíblemente fuerte”. La sorpresa se debe a que los astrónomos habían supuesto, según Berger, que si los exoplanetas tienen campos magnéticos, estos deberían parecerse aproximadamente al de Júpiter y, por lo tanto, sus emisiones de radio tendrían frecuencias más bajas que las que encontraron él y sus colegas. La detección de la señal fue resultado de “ir en contra de la sabiduría aceptada en el campo”, dijo. Sin embargo, los investigadores señalaron que el informe todavía no ha sido sometido a revisión por pares, el proceso mediante el cual expertos independientes evalúan un estudio antes de su publicación en una revista científica. La revisión está en curso y se completará durante los próximos meses. Berger dijo que confía en la calidad de la detección. El equipo de investigación determinó que la fuente de la emisión de radio era Beta Pictoris b y descartó la sospecha inicial de que pudiera provenir de la estrella. “La registramos varias veces, en múltiples frecuencias. Está ahí todas las veces”, dijo. Entusiasmo cauteloso por la detección de la señal de radio Científicos que no participaron en la nueva investigación pidieron cautela al interpretar los hallazgos. Si el descubrimiento supera el escrutinio de la revisión por pares, representaría un paso adelante muy importante y emocionante para comprender el comportamiento de los mundos fuera de nuestro sistema solar, según Jonathan Nichols, profesor de auroras planetarias de la Universidad de Leicester, en Inglaterra. “Las emisiones de radio aurorales son importantes porque nos permiten comprender cómo interactúa un objeto con su entorno espacial local”, escribió en un correo electrónico. “Nos permiten inferir propiedades del planeta que de otro modo no podríamos medir”, explicó Nichols en referencia a las auroras, “y, lo que es importante, nos permiten poner a prueba teorías e ideas desarrolladas para nuestro propio sistema solar en condiciones más extremas”. Si se confirma, los resultados demostrarían que los exoplanetas pueden tener campos magnéticos mucho más fuertes de lo esperado, lo que sería un aprendizaje crucial, según Callingham, de la Universidad de Ámsterdam. Los autores han solicitado más tiempo de observación con telescopios para estudiar con mayor profundidad Beta Pictoris b y quizás resolver algunos de sus enigmas, como por qué el campo magnético del planeta es tan fuerte. “Creo que esa será una pregunta que ocupará a la gente durante un tiempo”, dijo Berger. Fuente: cnn.com