Un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Federico Santa María en Chile ha desarrollado un innovador parche biomimético hecho a base de miel de Ulmo, con el propósito de facilitar la regeneración de piel en pacientes con quemaduras o heridas difíciles de cicatrizar. Este nuevo biomaterial ha sido creado utilizando la técnica de electrospinning o electrohilado, que permite la fabricación de un entramado de nanofibras mediante un polímero biodegradable mezclado con agua y miel de Ulmo. Según explica Tomás Corrales, académico del Departamento de Física de la USM y líder del proyecto, Se trata de un material biomimético que se aplica sobre la piel y luego se lava con agua. Este parche no solo actúa como una barrera protectora, sino que también imita la matriz extracelular del tejido humano. Al ser poroso y tridimensional, proporciona un entorno óptimo para que las células, como los fibroblastos, se adhieran y proliferen. Además, su aplicación y remoción son sencillas para la práctica clínica, ya que el material se adhiere a la piel y puede retirarse o limpiarse fácilmente con agua al finalizar su función. MIEL DE ULMO Uno de los hallazgos más significativos de esta investigación es el rendimiento biológico de la miel de Ulmo en comparación con la miel de Manuka, proveniente de Nueva Zelanda y considerada el estándar en aplicaciones médicas a nivel mundial. Los estudios preliminares sugieren que la miel de Ulmo es igual o incluso superior en términos de viabilidad celular para la proliferación de fibroblastos humanos. Esta equivalencia ofrece una ventaja económica considerable: mientras el kilo de miel de Manuka tiene un valor aproximado de 400 dólares en el mercado internacional, el kilo de miel de Ulmo ronda los 6 dólares. El proyecto cuenta con la participación activa tanto de estudiantes de pregrado como postgrado en laboratorio, como es el caso de Catalina Navarrete, tesista del Magíster encargada de formular y operar el equipo de electrohilado. Con un mercado global enfocado en el cuidado de heridas que se proyecta mover miles de millones hacia 2030, el equipo tiene como objetivo avanzar hacia ensayos clínicos y eventualmente hacia la transferencia tecnológica o creación de spin-offs. Este avance no solo ofrecerá una alternativa terapéutica accesible para los sistemas sanitarios, sino que también agregará valor a los recursos naturales del sur chileno. Fuente: Publimetro
El Observatorio Solar Nacional de la Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos ha sorprendido al mundo con el descubrimiento de una nueva tecnología revolucionaria que ha permitido capturar imágenes del Sol con un nivel de detalle sin precedentes. Gracias a este avance, ahora podemos observar la superficie solar como nunca antes se había visto, revelando fascinantes secretos y fenómenos hasta ahora desconocidos. El telescopio solar Daniel K. Inouye, ubicado en Hawái, ha logrado capturar estructuras solares de apenas 30 kilómetros de tamaño, revelando un paisaje de plasma turbulento que parece sacado de otro mundo. La imagen obtenida muestra enormes estructuras similares a células que cubren la superficie solar, con dimensiones comparables a las del estado de Texas. Estas estructuras se forman por el movimiento del plasma, donde el material caliente asciende desde el interior, se enfría en la superficie y luego vuelve a hundirse. Según el doctor David Boboltz, subdirector del Observatorio Solar Nacional, este descubrimiento supone un avance significativo en la comprensión de la dinámica y evolución del plasma solar y estelar, lo que servirá como base para futuros descubrimientos. UNA VENTANA AL CLIMA ESPACIAL Además de su aspecto impresionante, estas observaciones tienen un propósito científico crucial: comprender mejor la actividad solar y los fenómenos que pueden afectar a nuestro planeta. El estudio de los campos magnéticos y el movimiento del plasma podría contribuir a mejorar la predicción de tormentas solares que pueden alterar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación. El telescopio Inouye fue diseñado específicamente para estudiar estos procesos con una precisión sin precedentes. Para ver más detalles sobre este descubrimiento, puedes acceder al video aquí. Fuente: Publimetro
Un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar cómo el acónito (wolfsbane o monkshood) y la espuela de caballero (larkspur o delphinium) producen compuestos químicos con potencial para combatir el dolor, la malaria, el cáncer e incluso algunas plagas agrícolas. El estudio, realizado por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) y la Academia Checa de Ciencias, se centró en una familia de compuestos conocidos como alcaloides diterpenoides, sustancias extremadamente tóxicas pero con propiedades farmacológicas prometedoras. Aunque estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina tradicional durante miles de años, los científicos aún desconocían cómo eran capaces de fabricar estas complejas moléculas. UN PASO HACIA NUEVOS MEDICAMENTOS Gracias a este trabajo descubrieron seis enzimas responsables de fabricar atisinio (atisinium), una molécula que representa un paso clave en la formación de esta familia de compuestos. Posteriormente, transfirieron esos genes a plantas de tabaco, que actuaron como “biofábricas” capaces de reproducir el proceso de forma sostenible. “Estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina en todo el mundo durante miles de años,” dijo Garret Miller, coautor principal del estudio y profesor asistente de Biotecnología en la Universidad de Michigan-Flint. Los autores señalan que comprender estas rutas biosintéticas permitirá producir mayores cantidades de estos compuestos sin depender de plantas silvestres, facilitando su estudio y desarrollo farmacéutico. Además, esta estrategia podría emplearse para diseñar medicamentos inspirados en la química natural de estas especies, abriendo nuevas posibilidades para tratar enfermedades y desarrollar productos agrícolas más seguros y sostenibles. Fuente: Publimetro
Una reciente investigación ha descubierto que las sesiones de entrenamiento han fortalecido el vínculo entre los niños y los gatos de la familia, fomentando una mayor responsabilidad en su cuidado y mejorando la confianza y el comportamiento social de las mascotas. Este estudio ha revelado el potencial de los gatos como participantes activos en intervenciones asistidas con animales. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, evaluó un programa de entrenamiento de seis semanas en el que participaron 36 niños de entre 8 y 17 años junto con sus gatos. A través de técnicas de refuerzo positivo, los participantes enseñaron a sus mascotas comportamientos sencillos, como sentarse o acudir al llamado. Los resultados obtenidos demostraron que los gatos pueden desempeñar un papel activo en este tipo de intervenciones, contribuyendo a fortalecer las habilidades sociales, emocionales y de autonomía de los niños. Los gatos se vuelven más seguros de sí mismos, más sociables y desarrollan vínculos más fuertes que también benefician a los niños, comentó Monique Udell, profesora de la Universidad Estatal de Oregón y coautora del estudio. UN VÍNCULO MÁS FUERTE Los niños que participaron en el programa mostraron un aumento significativo en la responsabilidad relacionada con el cuidado de sus gatos, mientras que en el grupo de control esa responsabilidad disminuyó. Además, se observó un incremento notable en el porcentaje de participantes que afirmaron enseñarles nuevos comportamientos a sus gatos y pasearlos. El entrenamiento no solo benefició a los niños, sino también a los gatos. Los investigadores notaron que estos felinos se volvieron más sociables y desarrollaron vínculos más seguros con los menores. Algunos gatos pasaron de presentar un apego inseguro a uno seguro con el niño participante, lo que sugiere que este tipo de actividades puede mejorar el bienestar y la confianza de ambas partes, abriendo nuevas posibilidades para programas terapéuticos asistidos con gatos. Fuente: Publimetro
Los tornados, fenómenos que solían considerarse ajenos a la geografía chilena, han demostrado su presencia en el país con una frecuencia e impacto cada vez más relevantes en el centro-sur. Recientemente, un tornado de categoría EF0 golpeó la Región del Ñuble, afectando a varias comunas y dejando daños significativos según informes de la Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres. Este evento no es aislado, ya que en 2019 se registró un brote de tornados en el sur del país, afectando ciudades como Los Ángeles, Concepción y Talcahuano. Investigadores del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y la Universidad de O’Higgins han confirmado que la atmósfera del centro-sur chileno reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de tornados y trombas marinas. A pesar de la evidencia científica, Chile enfrenta una brecha tecnológica en sus sistemas de detección meteorológica. Según Raúl Valenzuela, académico e investigador del CR2 y coautor de un estudio sobre tornados en Chile, el país carece de una red de radares Doppler que permitirían una detección más precisa y temprana de estos fenómenos. La falta de esta tecnología representa un desafío para la prevención activa y la adaptación a esta nueva realidad meteorológica. Es crucial avanzar en medidas preventivas y protocolos de emergencia para hacer frente a la creciente amenaza de tornados en Chile. Fuente: Publimetro
Un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Federico Santa María en Chile ha desarrollado un innovador parche biomimético hecho a base de miel de Ulmo, con el propósito de facilitar la regeneración de piel en pacientes con quemaduras o heridas difíciles de cicatrizar. Este nuevo biomaterial ha sido creado utilizando la técnica de electrospinning o electrohilado, que permite la fabricación de un entramado de nanofibras mediante un polímero biodegradable mezclado con agua y miel de Ulmo. Según explica Tomás Corrales, académico del Departamento de Física de la USM y líder del proyecto, Se trata de un material biomimético que se aplica sobre la piel y luego se lava con agua. Este parche no solo actúa como una barrera protectora, sino que también imita la matriz extracelular del tejido humano. Al ser poroso y tridimensional, proporciona un entorno óptimo para que las células, como los fibroblastos, se adhieran y proliferen. Además, su aplicación y remoción son sencillas para la práctica clínica, ya que el material se adhiere a la piel y puede retirarse o limpiarse fácilmente con agua al finalizar su función. MIEL DE ULMO Uno de los hallazgos más significativos de esta investigación es el rendimiento biológico de la miel de Ulmo en comparación con la miel de Manuka, proveniente de Nueva Zelanda y considerada el estándar en aplicaciones médicas a nivel mundial. Los estudios preliminares sugieren que la miel de Ulmo es igual o incluso superior en términos de viabilidad celular para la proliferación de fibroblastos humanos. Esta equivalencia ofrece una ventaja económica considerable: mientras el kilo de miel de Manuka tiene un valor aproximado de 400 dólares en el mercado internacional, el kilo de miel de Ulmo ronda los 6 dólares. El proyecto cuenta con la participación activa tanto de estudiantes de pregrado como postgrado en laboratorio, como es el caso de Catalina Navarrete, tesista del Magíster encargada de formular y operar el equipo de electrohilado. Con un mercado global enfocado en el cuidado de heridas que se proyecta mover miles de millones hacia 2030, el equipo tiene como objetivo avanzar hacia ensayos clínicos y eventualmente hacia la transferencia tecnológica o creación de spin-offs. Este avance no solo ofrecerá una alternativa terapéutica accesible para los sistemas sanitarios, sino que también agregará valor a los recursos naturales del sur chileno. Fuente: Publimetro
El Observatorio Solar Nacional de la Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos ha sorprendido al mundo con el descubrimiento de una nueva tecnología revolucionaria que ha permitido capturar imágenes del Sol con un nivel de detalle sin precedentes. Gracias a este avance, ahora podemos observar la superficie solar como nunca antes se había visto, revelando fascinantes secretos y fenómenos hasta ahora desconocidos. El telescopio solar Daniel K. Inouye, ubicado en Hawái, ha logrado capturar estructuras solares de apenas 30 kilómetros de tamaño, revelando un paisaje de plasma turbulento que parece sacado de otro mundo. La imagen obtenida muestra enormes estructuras similares a células que cubren la superficie solar, con dimensiones comparables a las del estado de Texas. Estas estructuras se forman por el movimiento del plasma, donde el material caliente asciende desde el interior, se enfría en la superficie y luego vuelve a hundirse. Según el doctor David Boboltz, subdirector del Observatorio Solar Nacional, este descubrimiento supone un avance significativo en la comprensión de la dinámica y evolución del plasma solar y estelar, lo que servirá como base para futuros descubrimientos. UNA VENTANA AL CLIMA ESPACIAL Además de su aspecto impresionante, estas observaciones tienen un propósito científico crucial: comprender mejor la actividad solar y los fenómenos que pueden afectar a nuestro planeta. El estudio de los campos magnéticos y el movimiento del plasma podría contribuir a mejorar la predicción de tormentas solares que pueden alterar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación. El telescopio Inouye fue diseñado específicamente para estudiar estos procesos con una precisión sin precedentes. Para ver más detalles sobre este descubrimiento, puedes acceder al video aquí. Fuente: Publimetro
Un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar cómo el acónito (wolfsbane o monkshood) y la espuela de caballero (larkspur o delphinium) producen compuestos químicos con potencial para combatir el dolor, la malaria, el cáncer e incluso algunas plagas agrícolas. El estudio, realizado por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) y la Academia Checa de Ciencias, se centró en una familia de compuestos conocidos como alcaloides diterpenoides, sustancias extremadamente tóxicas pero con propiedades farmacológicas prometedoras. Aunque estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina tradicional durante miles de años, los científicos aún desconocían cómo eran capaces de fabricar estas complejas moléculas. UN PASO HACIA NUEVOS MEDICAMENTOS Gracias a este trabajo descubrieron seis enzimas responsables de fabricar atisinio (atisinium), una molécula que representa un paso clave en la formación de esta familia de compuestos. Posteriormente, transfirieron esos genes a plantas de tabaco, que actuaron como “biofábricas” capaces de reproducir el proceso de forma sostenible. “Estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina en todo el mundo durante miles de años,” dijo Garret Miller, coautor principal del estudio y profesor asistente de Biotecnología en la Universidad de Michigan-Flint. Los autores señalan que comprender estas rutas biosintéticas permitirá producir mayores cantidades de estos compuestos sin depender de plantas silvestres, facilitando su estudio y desarrollo farmacéutico. Además, esta estrategia podría emplearse para diseñar medicamentos inspirados en la química natural de estas especies, abriendo nuevas posibilidades para tratar enfermedades y desarrollar productos agrícolas más seguros y sostenibles. Fuente: Publimetro
Una reciente investigación ha descubierto que las sesiones de entrenamiento han fortalecido el vínculo entre los niños y los gatos de la familia, fomentando una mayor responsabilidad en su cuidado y mejorando la confianza y el comportamiento social de las mascotas. Este estudio ha revelado el potencial de los gatos como participantes activos en intervenciones asistidas con animales. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, evaluó un programa de entrenamiento de seis semanas en el que participaron 36 niños de entre 8 y 17 años junto con sus gatos. A través de técnicas de refuerzo positivo, los participantes enseñaron a sus mascotas comportamientos sencillos, como sentarse o acudir al llamado. Los resultados obtenidos demostraron que los gatos pueden desempeñar un papel activo en este tipo de intervenciones, contribuyendo a fortalecer las habilidades sociales, emocionales y de autonomía de los niños. Los gatos se vuelven más seguros de sí mismos, más sociables y desarrollan vínculos más fuertes que también benefician a los niños, comentó Monique Udell, profesora de la Universidad Estatal de Oregón y coautora del estudio. UN VÍNCULO MÁS FUERTE Los niños que participaron en el programa mostraron un aumento significativo en la responsabilidad relacionada con el cuidado de sus gatos, mientras que en el grupo de control esa responsabilidad disminuyó. Además, se observó un incremento notable en el porcentaje de participantes que afirmaron enseñarles nuevos comportamientos a sus gatos y pasearlos. El entrenamiento no solo benefició a los niños, sino también a los gatos. Los investigadores notaron que estos felinos se volvieron más sociables y desarrollaron vínculos más seguros con los menores. Algunos gatos pasaron de presentar un apego inseguro a uno seguro con el niño participante, lo que sugiere que este tipo de actividades puede mejorar el bienestar y la confianza de ambas partes, abriendo nuevas posibilidades para programas terapéuticos asistidos con gatos. Fuente: Publimetro
Los tornados, fenómenos que solían considerarse ajenos a la geografía chilena, han demostrado su presencia en el país con una frecuencia e impacto cada vez más relevantes en el centro-sur. Recientemente, un tornado de categoría EF0 golpeó la Región del Ñuble, afectando a varias comunas y dejando daños significativos según informes de la Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres. Este evento no es aislado, ya que en 2019 se registró un brote de tornados en el sur del país, afectando ciudades como Los Ángeles, Concepción y Talcahuano. Investigadores del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y la Universidad de O’Higgins han confirmado que la atmósfera del centro-sur chileno reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de tornados y trombas marinas. A pesar de la evidencia científica, Chile enfrenta una brecha tecnológica en sus sistemas de detección meteorológica. Según Raúl Valenzuela, académico e investigador del CR2 y coautor de un estudio sobre tornados en Chile, el país carece de una red de radares Doppler que permitirían una detección más precisa y temprana de estos fenómenos. La falta de esta tecnología representa un desafío para la prevención activa y la adaptación a esta nueva realidad meteorológica. Es crucial avanzar en medidas preventivas y protocolos de emergencia para hacer frente a la creciente amenaza de tornados en Chile. Fuente: Publimetro