Un tenso operativo de emergencia desplegado en el río Mapocho cruzó las fronteras de Chile. La historia de Morocho , el perro que movilizó a los equipos de rescate tras quedar atrapado por la crecida del río, impactó en las portadas de importantes medios internacionales. El hecho ocurrió durante la mañana de este martes a la altura de la comuna de Recoleta . Las intensas lluvias registradas sobre la capital incrementaron el caudal, dejando al animal aislado sobre una estructura de cemento en medio de las corrientes. Hasta el sector acudió el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros para activar el protocolo de salvamento. Sin embargo, en medio de la alerta de los equipos técnicos, la emergencia tuvo un giro inesperado. Morocho logró sortear la fuerza del agua y desplazarse entre las corrientes para salir por sus propios medios hacia la orilla, logrando ponerse a resguardo. El registro de la emergencia se viralizó rápidamente en el extranjero. Portales informativos de España como El País, Telecinco y Antena 3, entre otros, destacaron el operativo y el desenlace del canino en sus portadas digitales. https://www.instagram.com/p/DeL_LtfDVJh/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=embed_video_watch_again Fuente:TVN:cl
Los amantes de los perros suelen asumir que los canes tienen la habilidad de entender sus sonrisas, ceños fruncidos o lágrimas. Sin embargo, la ciencia no ha logrado demostrar hasta qué punto el cerebro canino procesa realmente estas expresiones. Pero ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Viena analizó la actividad cerebral de estos animales y halló la primera evidencia directa de que los perros pueden distinguir emociones específicas en los rostros humanos. En el estudio, publicado en la revista iScience de Cell Press, doce perros domésticos observaron fotografías de rostros humanos desconocidos que expresaban alegría, ira, miedo o tristeza mientras se escaneaba su cerebro. Cerebros caninos atentos a la felicidad Los resultados revelaron que las imágenes de los rostros humanos felices activaron de forma exclusiva regiones cerebrales vinculadas a funciones cognitivas superiores y al procesamiento de recompensas, como la corteza temporal y el núcleo caudado. La actividad en el núcleo caudado resulta especialmente interesante. Sugiere que los rostros humanos felices pueden tener un significado emocional para los perros, señala Laura Cuaya, coautora principal del estudio, en un comunicado de la Universidad de Viena. Diferencias entre las emociones negativas Por el contrario, las expresiones de ira, miedo y tristeza no activaron esas áreas específicas. Sin embargo, al analizar el cerebro en su conjunto, los científicos detectaron patrones de actividad bien diferenciados para cada una de las emociones negativas, lo que demuestra que los perros no solo distinguen entre 'bueno' y 'malo', sino que categorizan el tipo de molestia en el rostro humano. Los seres humanos somos muy buenos captando pequeños detalles en el rostro, y los perros también. Al estudiar sus cerebros, podemos comprender qué adaptaciones se han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los seres humanos, afirma el autor principal Raúl Hernández-Pérez. Los pasos siguientes de la investigación Los autores aclararon que todos los perros participantes fueron criados en familias cariñosas, con dinámicas de afecto. Por ello, advirtieron que los perros callejeros podrían responder de forma diferente ante las señales humanas. En las siguientes fases de la investigación, el equipo buscará evaluar cómo los perros combinan el reconocimiento facial con el lenguaje corporal, el tono de voz y el olor para interpretar su entorno. Los perros, seres con emociones Asimismo, les gustaría hacer una comparación sobre cómo los cerebros humanos y caninos procesan las mismas señales emocionales. Me gustaría que la gente viera a los perros como seres con emociones, afirma Cuaya. Ellos han evolucionado con nosotros para comprender nuestras expresiones y cooperar con nosotros, y reconocer esto puede cambiar la forma en que nos comunicamos con ellos y los cuidamos, concluye Cuaya.
El gasto en mascotas está experimentando un notable aumento en Chile, según un informe del Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC). El estudio revela que las familias chilenas destinan un 62,7% más de su presupuesto mensual a sus animales, lo que refleja una tendencia al alza en servicios como veterinarias, peluquerías, guarderías y paseos. Este cambio en el mercado se traduce en una transformación significativa, donde ya no solo se trata de adquirir alimentos y accesorios para mascotas, sino que se está consolidando toda una industria enfocada en el cuidado, salud y bienestar animal. Según el informe, entre 2016-2017 y 2021-2022, la proporción de hogares chilenos con gastos recurrentes en mascotas aumentó del 35,1% al 39,8%. Además, el desembolso mensual promedio pasó de $36.900 a $60.100, representando un incremento real del 62,7%. Este aumento no se limita a un grupo reducido de hogares con altos niveles de gasto, ya que la mediana del gasto también aumentó un 90,3%. Se estima que alrededor de 2,7 millones de hogares chilenos realizan gastos regulares relacionados con sus animales. Proyectando estos resultados a nivel nacional, se espera que el mercado alcance entre US$2.500 millones y US$2.610 millones anuales para el año 2026. A pesar de que la alimentación sigue siendo el principal gasto asociado a las mascotas, su participación en el presupuesto ha disminuido del 68% al 57%. Por otro lado, los productos veterinarios han aumentado su participación del 2,8% al 6,3%, mientras que los servicios relacionados con mascotas han pasado del 22,2% al 27,8%. La proporción de hogares que paga por servicios como atención veterinaria, peluquería o paseo casi se ha duplicado en los últimos años. En cuanto a la creación de empresas y empleo en este sector, se observa un crecimiento significativo. Las empresas dedicadas al comercio especializado de alimentos y accesorios para mascotas aumentaron un 66,2%, mientras que las clínicas veterinarias crecieron un 47,4% en número de empresas y un 72% en empleo. Las empresas dedicadas al adiestramiento y cuidado de mascotas triplicaron su número en cinco años. Por otro lado, la venta de mascotas muestra una tendencia decreciente. Entre 2019 y 2024, el número de empresas dedicadas a la venta de animales disminuyó un 53,6%, reflejando un cambio hacia un mayor énfasis en el cuidado continuo de las mascotas. El mercado de las mascotas también está experimentando un fuerte crecimiento en el comercio electrónico. Las ventas online relacionadas con mascotas alcanzaron cerca de US$333 millones durante el primer semestre de este año, con una proyección para cerrar el año 2026 entre US$650 millones y US$670 millones. En resumen, más allá del simple aumento en el mercado de las mascotas en Chile, se está formando un ecosistema económico completo centrado en el cuidado y bienestar animal. Este fenómeno se refleja en el mayor gasto familiar, la creación de nuevas empresas y empleo especializado, así como una oferta cada vez más diversificada para atender las necesidades de las mascotas. Fuente: Publimetro
En el contexto de las separaciones de parejas, surge una interrogante que la legislación chilena aún no responde con claridad: ¿quién se queda con el perro o el gato? Recientemente, un fallo en México generó debate al ordenar que un hombre pagara una pensión mensual para cubrir la alimentación y los gastos veterinarios de Lucas, un husky siberiano de tres años, tras el divorcio de sus dueños. Este caso inédito puso en relieve el vínculo afectivo que las mascotas pueden tener con sus propietarios. Según Eduardo Lara, abogado del Estudio Jurídico Alfaro y Madariaga (EJAM), en la actualidad no existe una regulación específica que defina cómo resolver estos conflictos en Chile. Ante esta falta de normativa, la solución más común para las parejas separadas es llegar a un acuerdo voluntario. En la práctica, el registro del microchip y la inscripción conforme a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, conocida como “Ley Cholito”, puede influir en la determinación de la propiedad del animal. Sin embargo, también es posible pactar otras condiciones entre las partes involucradas. “Las parejas podrían llegar a un acuerdo extrajudicial en una Notaría para definir quién cuidará a la mascota, cómo se distribuirán los gastos y establecer mecanismos para mantener contacto con el animal. En caso de incumplimiento, se pueden iniciar acciones civiles para exigir su cumplimiento”, explica Lara. A pesar de esto, el abogado considera que la legislación chilena aún trata a las mascotas principalmente como bienes, lo cual no refleja su importancia en muchas familias. “Chile debería avanzar legislativamente en cuanto al cuidado de los ‘nuevos hijos’, las mascotas, ya que son fundamentales en la vida familiar”, afirma. En su opinión, una futura regulación debería contemplar también la capacidad del sistema judicial para resolver este tipo de disputas. “Es necesario destinar recursos a los tribunales de familia o incluso preferir los Juzgados de Policía Local para abordar estos conflictos”, sugiere. Mientras otros países avanzan hacia una mayor consideración del bienestar animal en casos de separación, en Chile el destino de perros y gatos sigue dependiendo en gran medida de quién sea considerado propietario y de la capacidad de las exparejas para llegar a acuerdos. Esto deja un vacío legal significativo en un tema cada vez más relevante. Fuente: Publimetro
Una reciente investigación ha descubierto que las sesiones de entrenamiento han fortalecido el vínculo entre los niños y los gatos de la familia, fomentando una mayor responsabilidad en su cuidado y mejorando la confianza y el comportamiento social de las mascotas. Este estudio ha revelado el potencial de los gatos como participantes activos en intervenciones asistidas con animales. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, evaluó un programa de entrenamiento de seis semanas en el que participaron 36 niños de entre 8 y 17 años junto con sus gatos. A través de técnicas de refuerzo positivo, los participantes enseñaron a sus mascotas comportamientos sencillos, como sentarse o acudir al llamado. Los resultados obtenidos demostraron que los gatos pueden desempeñar un papel activo en este tipo de intervenciones, contribuyendo a fortalecer las habilidades sociales, emocionales y de autonomía de los niños. Los gatos se vuelven más seguros de sí mismos, más sociables y desarrollan vínculos más fuertes que también benefician a los niños, comentó Monique Udell, profesora de la Universidad Estatal de Oregón y coautora del estudio. UN VÍNCULO MÁS FUERTE Los niños que participaron en el programa mostraron un aumento significativo en la responsabilidad relacionada con el cuidado de sus gatos, mientras que en el grupo de control esa responsabilidad disminuyó. Además, se observó un incremento notable en el porcentaje de participantes que afirmaron enseñarles nuevos comportamientos a sus gatos y pasearlos. El entrenamiento no solo benefició a los niños, sino también a los gatos. Los investigadores notaron que estos felinos se volvieron más sociables y desarrollaron vínculos más seguros con los menores. Algunos gatos pasaron de presentar un apego inseguro a uno seguro con el niño participante, lo que sugiere que este tipo de actividades puede mejorar el bienestar y la confianza de ambas partes, abriendo nuevas posibilidades para programas terapéuticos asistidos con gatos. Fuente: Publimetro
Un tenso operativo de emergencia desplegado en el río Mapocho cruzó las fronteras de Chile. La historia de Morocho , el perro que movilizó a los equipos de rescate tras quedar atrapado por la crecida del río, impactó en las portadas de importantes medios internacionales. El hecho ocurrió durante la mañana de este martes a la altura de la comuna de Recoleta . Las intensas lluvias registradas sobre la capital incrementaron el caudal, dejando al animal aislado sobre una estructura de cemento en medio de las corrientes. Hasta el sector acudió el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros para activar el protocolo de salvamento. Sin embargo, en medio de la alerta de los equipos técnicos, la emergencia tuvo un giro inesperado. Morocho logró sortear la fuerza del agua y desplazarse entre las corrientes para salir por sus propios medios hacia la orilla, logrando ponerse a resguardo. El registro de la emergencia se viralizó rápidamente en el extranjero. Portales informativos de España como El País, Telecinco y Antena 3, entre otros, destacaron el operativo y el desenlace del canino en sus portadas digitales. https://www.instagram.com/p/DeL_LtfDVJh/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=embed_video_watch_again Fuente:TVN:cl
Los amantes de los perros suelen asumir que los canes tienen la habilidad de entender sus sonrisas, ceños fruncidos o lágrimas. Sin embargo, la ciencia no ha logrado demostrar hasta qué punto el cerebro canino procesa realmente estas expresiones. Pero ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Viena analizó la actividad cerebral de estos animales y halló la primera evidencia directa de que los perros pueden distinguir emociones específicas en los rostros humanos. En el estudio, publicado en la revista iScience de Cell Press, doce perros domésticos observaron fotografías de rostros humanos desconocidos que expresaban alegría, ira, miedo o tristeza mientras se escaneaba su cerebro. Cerebros caninos atentos a la felicidad Los resultados revelaron que las imágenes de los rostros humanos felices activaron de forma exclusiva regiones cerebrales vinculadas a funciones cognitivas superiores y al procesamiento de recompensas, como la corteza temporal y el núcleo caudado. La actividad en el núcleo caudado resulta especialmente interesante. Sugiere que los rostros humanos felices pueden tener un significado emocional para los perros, señala Laura Cuaya, coautora principal del estudio, en un comunicado de la Universidad de Viena. Diferencias entre las emociones negativas Por el contrario, las expresiones de ira, miedo y tristeza no activaron esas áreas específicas. Sin embargo, al analizar el cerebro en su conjunto, los científicos detectaron patrones de actividad bien diferenciados para cada una de las emociones negativas, lo que demuestra que los perros no solo distinguen entre 'bueno' y 'malo', sino que categorizan el tipo de molestia en el rostro humano. Los seres humanos somos muy buenos captando pequeños detalles en el rostro, y los perros también. Al estudiar sus cerebros, podemos comprender qué adaptaciones se han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los seres humanos, afirma el autor principal Raúl Hernández-Pérez. Los pasos siguientes de la investigación Los autores aclararon que todos los perros participantes fueron criados en familias cariñosas, con dinámicas de afecto. Por ello, advirtieron que los perros callejeros podrían responder de forma diferente ante las señales humanas. En las siguientes fases de la investigación, el equipo buscará evaluar cómo los perros combinan el reconocimiento facial con el lenguaje corporal, el tono de voz y el olor para interpretar su entorno. Los perros, seres con emociones Asimismo, les gustaría hacer una comparación sobre cómo los cerebros humanos y caninos procesan las mismas señales emocionales. Me gustaría que la gente viera a los perros como seres con emociones, afirma Cuaya. Ellos han evolucionado con nosotros para comprender nuestras expresiones y cooperar con nosotros, y reconocer esto puede cambiar la forma en que nos comunicamos con ellos y los cuidamos, concluye Cuaya.
El gasto en mascotas está experimentando un notable aumento en Chile, según un informe del Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC). El estudio revela que las familias chilenas destinan un 62,7% más de su presupuesto mensual a sus animales, lo que refleja una tendencia al alza en servicios como veterinarias, peluquerías, guarderías y paseos. Este cambio en el mercado se traduce en una transformación significativa, donde ya no solo se trata de adquirir alimentos y accesorios para mascotas, sino que se está consolidando toda una industria enfocada en el cuidado, salud y bienestar animal. Según el informe, entre 2016-2017 y 2021-2022, la proporción de hogares chilenos con gastos recurrentes en mascotas aumentó del 35,1% al 39,8%. Además, el desembolso mensual promedio pasó de $36.900 a $60.100, representando un incremento real del 62,7%. Este aumento no se limita a un grupo reducido de hogares con altos niveles de gasto, ya que la mediana del gasto también aumentó un 90,3%. Se estima que alrededor de 2,7 millones de hogares chilenos realizan gastos regulares relacionados con sus animales. Proyectando estos resultados a nivel nacional, se espera que el mercado alcance entre US$2.500 millones y US$2.610 millones anuales para el año 2026. A pesar de que la alimentación sigue siendo el principal gasto asociado a las mascotas, su participación en el presupuesto ha disminuido del 68% al 57%. Por otro lado, los productos veterinarios han aumentado su participación del 2,8% al 6,3%, mientras que los servicios relacionados con mascotas han pasado del 22,2% al 27,8%. La proporción de hogares que paga por servicios como atención veterinaria, peluquería o paseo casi se ha duplicado en los últimos años. En cuanto a la creación de empresas y empleo en este sector, se observa un crecimiento significativo. Las empresas dedicadas al comercio especializado de alimentos y accesorios para mascotas aumentaron un 66,2%, mientras que las clínicas veterinarias crecieron un 47,4% en número de empresas y un 72% en empleo. Las empresas dedicadas al adiestramiento y cuidado de mascotas triplicaron su número en cinco años. Por otro lado, la venta de mascotas muestra una tendencia decreciente. Entre 2019 y 2024, el número de empresas dedicadas a la venta de animales disminuyó un 53,6%, reflejando un cambio hacia un mayor énfasis en el cuidado continuo de las mascotas. El mercado de las mascotas también está experimentando un fuerte crecimiento en el comercio electrónico. Las ventas online relacionadas con mascotas alcanzaron cerca de US$333 millones durante el primer semestre de este año, con una proyección para cerrar el año 2026 entre US$650 millones y US$670 millones. En resumen, más allá del simple aumento en el mercado de las mascotas en Chile, se está formando un ecosistema económico completo centrado en el cuidado y bienestar animal. Este fenómeno se refleja en el mayor gasto familiar, la creación de nuevas empresas y empleo especializado, así como una oferta cada vez más diversificada para atender las necesidades de las mascotas. Fuente: Publimetro
En el contexto de las separaciones de parejas, surge una interrogante que la legislación chilena aún no responde con claridad: ¿quién se queda con el perro o el gato? Recientemente, un fallo en México generó debate al ordenar que un hombre pagara una pensión mensual para cubrir la alimentación y los gastos veterinarios de Lucas, un husky siberiano de tres años, tras el divorcio de sus dueños. Este caso inédito puso en relieve el vínculo afectivo que las mascotas pueden tener con sus propietarios. Según Eduardo Lara, abogado del Estudio Jurídico Alfaro y Madariaga (EJAM), en la actualidad no existe una regulación específica que defina cómo resolver estos conflictos en Chile. Ante esta falta de normativa, la solución más común para las parejas separadas es llegar a un acuerdo voluntario. En la práctica, el registro del microchip y la inscripción conforme a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, conocida como “Ley Cholito”, puede influir en la determinación de la propiedad del animal. Sin embargo, también es posible pactar otras condiciones entre las partes involucradas. “Las parejas podrían llegar a un acuerdo extrajudicial en una Notaría para definir quién cuidará a la mascota, cómo se distribuirán los gastos y establecer mecanismos para mantener contacto con el animal. En caso de incumplimiento, se pueden iniciar acciones civiles para exigir su cumplimiento”, explica Lara. A pesar de esto, el abogado considera que la legislación chilena aún trata a las mascotas principalmente como bienes, lo cual no refleja su importancia en muchas familias. “Chile debería avanzar legislativamente en cuanto al cuidado de los ‘nuevos hijos’, las mascotas, ya que son fundamentales en la vida familiar”, afirma. En su opinión, una futura regulación debería contemplar también la capacidad del sistema judicial para resolver este tipo de disputas. “Es necesario destinar recursos a los tribunales de familia o incluso preferir los Juzgados de Policía Local para abordar estos conflictos”, sugiere. Mientras otros países avanzan hacia una mayor consideración del bienestar animal en casos de separación, en Chile el destino de perros y gatos sigue dependiendo en gran medida de quién sea considerado propietario y de la capacidad de las exparejas para llegar a acuerdos. Esto deja un vacío legal significativo en un tema cada vez más relevante. Fuente: Publimetro
Una reciente investigación ha descubierto que las sesiones de entrenamiento han fortalecido el vínculo entre los niños y los gatos de la familia, fomentando una mayor responsabilidad en su cuidado y mejorando la confianza y el comportamiento social de las mascotas. Este estudio ha revelado el potencial de los gatos como participantes activos en intervenciones asistidas con animales. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, evaluó un programa de entrenamiento de seis semanas en el que participaron 36 niños de entre 8 y 17 años junto con sus gatos. A través de técnicas de refuerzo positivo, los participantes enseñaron a sus mascotas comportamientos sencillos, como sentarse o acudir al llamado. Los resultados obtenidos demostraron que los gatos pueden desempeñar un papel activo en este tipo de intervenciones, contribuyendo a fortalecer las habilidades sociales, emocionales y de autonomía de los niños. Los gatos se vuelven más seguros de sí mismos, más sociables y desarrollan vínculos más fuertes que también benefician a los niños, comentó Monique Udell, profesora de la Universidad Estatal de Oregón y coautora del estudio. UN VÍNCULO MÁS FUERTE Los niños que participaron en el programa mostraron un aumento significativo en la responsabilidad relacionada con el cuidado de sus gatos, mientras que en el grupo de control esa responsabilidad disminuyó. Además, se observó un incremento notable en el porcentaje de participantes que afirmaron enseñarles nuevos comportamientos a sus gatos y pasearlos. El entrenamiento no solo benefició a los niños, sino también a los gatos. Los investigadores notaron que estos felinos se volvieron más sociables y desarrollaron vínculos más seguros con los menores. Algunos gatos pasaron de presentar un apego inseguro a uno seguro con el niño participante, lo que sugiere que este tipo de actividades puede mejorar el bienestar y la confianza de ambas partes, abriendo nuevas posibilidades para programas terapéuticos asistidos con gatos. Fuente: Publimetro