Un reciente informe del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC) reveló el impacto económico de la crianza en Chile, calculando los costos directos e indirectos hasta los 25 años de edad. Según el estudio, los hogares chilenos destinan cifras significativas a la crianza de sus hijos. En el Quintil 1, el gasto acumulado en alimentación, vivienda, salud y educación alcanza los $78,5 millones. Esta cifra aumenta progresivamente en los siguientes quintiles, llegando a $87,3 millones en el Quintil 2, $109,9 millones en el Quintil 3, y $128,7 millones en el Quintil 4. En el extremo superior de la escala, los hogares del Quintil 5 llegan a invertir hasta $144,4 millones en costos directos. Esta cifra se eleva a $223,7 millones al considerar los costos indirectos relacionados con las brechas salariales y los ingresos que las madres postergan por labores de cuidado. Lo que se ha erosionado en Chile no es el deseo de tener hijos, es la confianza y la decisión de tener un hijo, afirmó la coordinadora legal de Clapes UC, Karin Moore, destacando las implicaciones sociales y económicas de la crianza. Por otro lado, la socióloga de la Universidad Católica, Martina Yopo, señaló que la crianza actualmente está desigualmente distribuida y socialmente estratificada. Estos hallazgos coinciden con una tendencia preocupante reportada por el Instituto Nacional de Estadísticas ( INE). En 2025, se registraron 146.446 nacimientos en Chile, lo que representa una disminución del 46,9% respecto a 1993. La tasa de fecundidad ha descendido a solo 0,99 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo generacional establecido en A su vez, la edad promedio de maternidad ha aumentado significativamente desde 1993 hasta llegar a los 30 años en 2025. Este cambio demográfico plantea desafíos para el futuro del país. El país pasa de una estructura joven a una con menos menores de 15 años y menos personas en edad laboral, explicó Marinella Mazzei Pimentel, socióloga y demógrafa de la Universidad de Chile. Las proyecciones del INE sugieren que las muertes superarán a los nacimientos a partir de 2028 y que hacia 2070 la población chilena disminuirá a 16,97 millones de habitantes. Se estima que para ese año, los adultos mayores de 65 años representarán el del total de la población. Fuente: Publimetro
Un reciente informe del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC) reveló el impacto económico de la crianza en Chile, calculando los costos directos e indirectos hasta los 25 años de edad. Según el estudio, los hogares chilenos destinan cifras significativas a la crianza de sus hijos. En el Quintil 1, el gasto acumulado en alimentación, vivienda, salud y educación alcanza los $78,5 millones. Esta cifra aumenta progresivamente en los siguientes quintiles, llegando a $87,3 millones en el Quintil 2, $109,9 millones en el Quintil 3, y $128,7 millones en el Quintil 4. En el extremo superior de la escala, los hogares del Quintil 5 llegan a invertir hasta $144,4 millones en costos directos. Esta cifra se eleva a $223,7 millones al considerar los costos indirectos relacionados con las brechas salariales y los ingresos que las madres postergan por labores de cuidado. Lo que se ha erosionado en Chile no es el deseo de tener hijos, es la confianza y la decisión de tener un hijo, afirmó la coordinadora legal de Clapes UC, Karin Moore, destacando las implicaciones sociales y económicas de la crianza. Por otro lado, la socióloga de la Universidad Católica, Martina Yopo, señaló que la crianza actualmente está desigualmente distribuida y socialmente estratificada. Estos hallazgos coinciden con una tendencia preocupante reportada por el Instituto Nacional de Estadísticas ( INE). En 2025, se registraron 146.446 nacimientos en Chile, lo que representa una disminución del 46,9% respecto a 1993. La tasa de fecundidad ha descendido a solo 0,99 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo generacional establecido en A su vez, la edad promedio de maternidad ha aumentado significativamente desde 1993 hasta llegar a los 30 años en 2025. Este cambio demográfico plantea desafíos para el futuro del país. El país pasa de una estructura joven a una con menos menores de 15 años y menos personas en edad laboral, explicó Marinella Mazzei Pimentel, socióloga y demógrafa de la Universidad de Chile. Las proyecciones del INE sugieren que las muertes superarán a los nacimientos a partir de 2028 y que hacia 2070 la población chilena disminuirá a 16,97 millones de habitantes. Se estima que para ese año, los adultos mayores de 65 años representarán el del total de la población. Fuente: Publimetro