El bienestar psicológico en el país retrocedió a los momentos más críticos del confinamiento sanitario. Según reveló la 12ª ronda del Termómetro de la Salud Mental en Chile Achs-UC, un 18,5% de los encuestados presenta sospecha o presencia de trastornos de salud mental, lo que representa un aumento de 5,8 puntos respecto a 2025 y el peor registro en los últimos cuatro años. El deterioro se manifestó de forma simultánea en múltiples dimensiones clínicas: los síntomas moderados a severos de depresión llegaron al 16,2% —su nivel más alto desde mayo de 2022—, con una marcada brecha de género que impacta mayormente a las mujeres (20,5%) frente a los hombres (11,6%). A esto se suma que la soledad percibida trepó al 21,9%, igualando las cifras de 2021, mientras el insomnio moderado a severo escaló al 14,3% y los cuadros de ansiedad al 17,9%. «Es la primera vez desde la pandemia que observamos un empeoramiento simultáneo en una serie tan amplia de indicadores», advirtió Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de la Achs, destacando la urgencia de coordinar respuestas preventivas continuas tanto en los lugares de trabajo como en la comunidad. Clima, economía e inteligencia artificial Aunque la delincuencia y el crimen organizado (58,1%) siguen liderando las preocupaciones de la población, los mayores aumentos corresponden a factores ligados a la incertidumbre sobre el porvenir. El estrés por el cambio climático aumentó 14,3 puntos porcentuales, alcanzando al 53,8% de los consultados, seguido por la inquietud ante las transformaciones sociopolíticas (52,5%) y el panorama económico futuro (46,7%). La medición incorporó por primera vez el acceso a la salud: cerca de la mitad de los encuestados declaró alto estrés ante el riesgo de no poder costear tratamientos o fármacos (49,4%) o no recibir atención médica adecuada al enfermar (49,2%). En el plano productivo, el temor al desempleo subió al 24,7%, al tiempo que un 23,3% manifestó sentirse altamente estresado ante la posibilidad de que la automatización o la inteligencia artificial impacten su estabilidad laboral o la de su familia. La paradoja del acceso al tratamiento Pese a la alta prevalencia de malestar, persiste una profunda brecha en la búsqueda de asistencia médica. El 61% de las personas con problemas de salud mental no percibe la necesidad de consultar a un especialista, una cifra que asciende al 56% en casos de ansiedad generalizada y al 45,9% en cuadros depresivos. Entre quienes sí reconocieron la necesidad de atenderse pero no lo hicieron, las dificultades económicas y la falta de horas disponibles (54,1%) fueron los mayores obstáculos, seguidos por la creencia de poder resolver la situación por cuenta propia (45,1%). Sin embargo, los datos confirman que la intervención clínica resulta efectiva: el 73,8% de quienes accedieron a terapia psicológica o psiquiátrica reportó mejoras sustanciales en su calidad de vida y un 75,4% se declaró satisfecho con la atención. El estudio, con una muestra representativa de 2.700 personas a nivel urbano nacional, reafirma que el acceso oportuno a especialistas es indispensable para frenar el desgaste psicosocial en Chile. Fuente: cooperativa.cl
Según Ipsos 2026, Chile ha sido identificado como el país con la evaluación más crítica sobre la salud mental juvenil entre 31 naciones. En este contexto, durante el mes de octubre se destaca la importancia de reconocer el malestar que puede pasar desapercibido en medio de las responsabilidades diarias, con el objetivo de brindar ayuda antes de que la situación se convierta en una crisis. El Monitor de Educación Ipsos 2026 revela que el 68% de los encuestados en Chile considera deficiente la salud mental de los jóvenes, superando el promedio global del 48%. Además, un 42% identifica los problemas de salud mental como uno de los principales desafíos de la juventud. Estas cifras reflejan la percepción general de la población y no necesariamente indican un porcentaje de jóvenes diagnosticados. En palabras de Luz María de Costa-Nora, jefa del Área de Atenciones Terapéuticas de Fundación CENFA: “Cumplir con las obligaciones no descarta el sufrimiento emocional y pedir ayuda no debiera depender de haber llegado al límite”. Es fundamental prestar atención a señales como cambios en el ánimo, el descanso y las relaciones, ya que una persona puede aparentar estar bien externamente mientras enfrenta dificultades internas. La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de las condiciones en las que las personas viven, aprenden y trabajan en relación con su salud mental. Factores como la pobreza, la violencia y la desigualdad aumentan el riesgo de padecer afecciones mentales, mientras que relaciones positivas, trabajo decente y lazos comunitarios pueden contribuir a protegerla. En este sentido, es crucial estar atentos a cambios persistentes en el sueño, el aislamiento, la irritabilidad o las dificultades para llevar a cabo actividades habituales. Estos signos pueden indicar un sufrimiento emocional subyacente que requiere atención profesional. En niños y adolescentes, es importante explorar lo que está ocurriendo antes de atribuir estos cambios a una mala actitud. Paz Egaña, directora ejecutiva de Fundación CENFA, destaca: “Este mes debiera ayudarnos a convertir la preocupación en respuestas concretas, con orientación y acompañamiento oportunos, para que pedir ayuda profesional sea una posibilidad real y las familias cuenten con herramientas para apoyar a quienes lo necesitan”. En este sentido, CENFA cumple 60 años acompañando a personas, parejas y familias en busca del bienestar emocional y social. Fuente: Publimetro
En medio de la discusión sobre el cambio de hora en Chile, más de 70 organizaciones vinculadas a la salud han solicitado al Presidente José Antonio Kast suspender la modificación programada para el próximo sábado 5 de septiembre y avanzar hacia la eliminación definitiva de esta medida. La petición, encabezada por el presidente de la Red Nacional de Salud, doctor Patricio Mardónez, fue plasmada en una carta dirigida a La Moneda. En ella, las agrupaciones argumentan que la alternancia entre horario de invierno y verano podría tener consecuencias negativas para la salud de la población. No se puede seguir jugando con el reloj biológico de las personas como si se tratara de un simple ajuste administrativo, expresó Mardónez al fundamentar la solicitud. Esta no es la primera vez que se plantea esta preocupación. En años anteriores, Mardónez había solicitado al Gobierno suspender el cambio de hora y evaluar su continuidad. En esta ocasión, las organizaciones proponen dos medidas concretas: suspender inmediatamente el próximo cambio de hora y poner fin definitivamente a la modificación estacional de los relojes en Chile. La propuesta es establecer un huso horario único y permanente que considere los efectos del horario en la salud y el reloj biológico de las personas. La Red Nacional de Salud aboga por adoptar permanentemente el huso GMT-4 para reducir los impactos asociados a los cambios horarios. Entre las organizaciones adherentes se encuentran grupos relacionados con autismo, neurodivergencia, discapacidad, cuidadores y asociaciones de pacientes en distintas zonas del país. Uno de los principales argumentos presentados es la alteración del ciclo circadiano, que regula procesos como el sueño y la vigilia. Según los firmantes, modificar bruscamente los horarios puede generar problemas de adaptación, fatiga y alteraciones del sueño, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores y personas autistas. Además, se destaca la preocupación por la seguridad vial. Las organizaciones señalan que la fatiga y la alteración del sueño pueden afectar los tiempos de reacción y la atención después del cambio horario. Hasta el momento, el cambio de hora sigue programado para la noche del sábado 5 de septiembre. En gran parte de Chile continental, los relojes deberán adelantarse 60 minutos a las 24:00 horas del sábado para dar inicio al horario de verano UTC-3 el domingo 6 de septiembre. El ajuste no aplicará en Aysén ni en Magallanes y la Antártica Chilena, regiones que mantienen UTC-3 todo el año. En Rapa Nui e isla Salas y Gómez, el cambio se realizará a las 22:00 horas locales. Hasta ahora no hay información oficial sobre una posible suspensión del cambio programado para septiembre. La solicitud de las organizaciones queda pendiente de una respuesta por parte del Ejecutivo. Fuente: Publimetro
Los videojuegos podrían tener una función que va más allá del entretenimiento: ayudar a prevenir problemas de salud mental entre los adolescentes. Investigadores exploran el potencial de las intervenciones digitales para desarrollar habilidades que permitan a los jóvenes enfrentar mejor situaciones difíciles y reducir factores asociados con la depresión. La investigación parte de la idea de utilizar un medio familiar para los adolescentes como vehículo de prevención. Los videojuegos pueden presentar situaciones y decisiones dentro de un entorno interactivo, permitiendo que los jóvenes practiquen diferentes formas de responder ante desafíos emocionales y sociales. “Los juegos serios destinados a la prevención y la promoción de la salud mental constituyen un ámbito en rápido crecimiento”, aseguró Lynn E. Fiellin, profesora de Ciencias de Datos Biomédicos de Dartmouth. INVOLUCRAR A LOS JÓVENES Lynn E. Fiellin, una de las investigadoras vinculadas a este campo en Dartmouth, ha destacado que el diseño de estas herramientas debe contar con la participación de los propios adolescentes. Su equipo desarrolla videojuegos basados en evidencia y utiliza las experiencias de los jóvenes para hacer que las intervenciones sean más cercanas a su realidad. El objetivo no es sustituir la atención profesional, sino explorar si las herramientas digitales pueden complementar las estrategias tradicionales de prevención. Investigaciones del equipo de Dartmouth han utilizado ensayos controlados para evaluar intervenciones mediante videojuegos dirigidas a adolescentes, incluyendo proyectos relacionados con salud mental y prevención de conductas de riesgo. Play2prevent Fuente: Publimetro
Dormir es clave, de eso no hay duda. Pero hacerlo no significa quedar en un “estado de pausa” ni menos bajar un switch para ahorrar energía. Mientras descansamos, el cerebro realiza un trabajo fundamental: clasifica información, refuerza la memoria e inicia un proceso de mantenimiento necesario para preservar las neuronas. Hoy, diversos estudios muestran que este mecanismo aparece cada vez más ligado a enfermedades que antes parecían inevitables con la edad, y que se han vuelto parte central de la discusión sobre salud mental y envejecimiento. Ese proceso de limpieza se ha asociado al sistema glinfático, encargado de la liberación de toxinas y desechos metabólicos del cerebro, “que durante el sueño funciona de manera más eficiente y ayuda a remover compuestos como los beta-amiloide y tau”, plantea Roberto Ferreira, especialista en neurociencia cognitiva y académico de la Universidad de Talca. La acumulación anómala de estas proteínas es determinante en el comienzo de la enfermedad de Alzheimer. Por eso, dormir bien funciona como un filtro natural. Y aunque Ferreira dice que no sería cauto afirmar que dormir mal causa Alzheimer de forma directa, “sí hay cada vez más evidencia de que la mala calidad y la fragmentación crónica del sueño pueden favorecer un entorno biológico menos saludable para el cerebro”. Desde la vereda de la geriatría, en tanto, los expertos coinciden en que el sueño es clave para la mantención de la salud cognitiva, aunque este punto suele descuidarse bajo la idea incorrecta de que al envejecer se duerme mal por defecto. Las alteraciones del sueño “no solamente alteran la calidad de vida; también pueden disminuir el ánimo, porque las personas están más cansadas, dejan de salir, dejan de hacer vida social y eso impacta también en otras cosas. Además, podrían aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia ”, asegura Cynthia Zavala, médica psiquiatra y directora de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB). Dormir con pastillas no es dormir bien Actualmente, uno de los mayores desafíos para la ciencia es establecer la diferencia entre un descanso fisiológico y uno forzado con fármacos. Esto, porque las benzodiacepinas, los llamados ‘hipnóticos’ y algunos antihistamínicos suelen inducir sueño, pero de menor calidad, con fragmentación y somnolencia residual al día siguiente. Esta calidad inferior impide que los procesos de restauración cerebral se completen de manera óptima.
El bienestar psicológico en el país retrocedió a los momentos más críticos del confinamiento sanitario. Según reveló la 12ª ronda del Termómetro de la Salud Mental en Chile Achs-UC, un 18,5% de los encuestados presenta sospecha o presencia de trastornos de salud mental, lo que representa un aumento de 5,8 puntos respecto a 2025 y el peor registro en los últimos cuatro años. El deterioro se manifestó de forma simultánea en múltiples dimensiones clínicas: los síntomas moderados a severos de depresión llegaron al 16,2% —su nivel más alto desde mayo de 2022—, con una marcada brecha de género que impacta mayormente a las mujeres (20,5%) frente a los hombres (11,6%). A esto se suma que la soledad percibida trepó al 21,9%, igualando las cifras de 2021, mientras el insomnio moderado a severo escaló al 14,3% y los cuadros de ansiedad al 17,9%. «Es la primera vez desde la pandemia que observamos un empeoramiento simultáneo en una serie tan amplia de indicadores», advirtió Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de la Achs, destacando la urgencia de coordinar respuestas preventivas continuas tanto en los lugares de trabajo como en la comunidad. Clima, economía e inteligencia artificial Aunque la delincuencia y el crimen organizado (58,1%) siguen liderando las preocupaciones de la población, los mayores aumentos corresponden a factores ligados a la incertidumbre sobre el porvenir. El estrés por el cambio climático aumentó 14,3 puntos porcentuales, alcanzando al 53,8% de los consultados, seguido por la inquietud ante las transformaciones sociopolíticas (52,5%) y el panorama económico futuro (46,7%). La medición incorporó por primera vez el acceso a la salud: cerca de la mitad de los encuestados declaró alto estrés ante el riesgo de no poder costear tratamientos o fármacos (49,4%) o no recibir atención médica adecuada al enfermar (49,2%). En el plano productivo, el temor al desempleo subió al 24,7%, al tiempo que un 23,3% manifestó sentirse altamente estresado ante la posibilidad de que la automatización o la inteligencia artificial impacten su estabilidad laboral o la de su familia. La paradoja del acceso al tratamiento Pese a la alta prevalencia de malestar, persiste una profunda brecha en la búsqueda de asistencia médica. El 61% de las personas con problemas de salud mental no percibe la necesidad de consultar a un especialista, una cifra que asciende al 56% en casos de ansiedad generalizada y al 45,9% en cuadros depresivos. Entre quienes sí reconocieron la necesidad de atenderse pero no lo hicieron, las dificultades económicas y la falta de horas disponibles (54,1%) fueron los mayores obstáculos, seguidos por la creencia de poder resolver la situación por cuenta propia (45,1%). Sin embargo, los datos confirman que la intervención clínica resulta efectiva: el 73,8% de quienes accedieron a terapia psicológica o psiquiátrica reportó mejoras sustanciales en su calidad de vida y un 75,4% se declaró satisfecho con la atención. El estudio, con una muestra representativa de 2.700 personas a nivel urbano nacional, reafirma que el acceso oportuno a especialistas es indispensable para frenar el desgaste psicosocial en Chile. Fuente: cooperativa.cl
Según Ipsos 2026, Chile ha sido identificado como el país con la evaluación más crítica sobre la salud mental juvenil entre 31 naciones. En este contexto, durante el mes de octubre se destaca la importancia de reconocer el malestar que puede pasar desapercibido en medio de las responsabilidades diarias, con el objetivo de brindar ayuda antes de que la situación se convierta en una crisis. El Monitor de Educación Ipsos 2026 revela que el 68% de los encuestados en Chile considera deficiente la salud mental de los jóvenes, superando el promedio global del 48%. Además, un 42% identifica los problemas de salud mental como uno de los principales desafíos de la juventud. Estas cifras reflejan la percepción general de la población y no necesariamente indican un porcentaje de jóvenes diagnosticados. En palabras de Luz María de Costa-Nora, jefa del Área de Atenciones Terapéuticas de Fundación CENFA: “Cumplir con las obligaciones no descarta el sufrimiento emocional y pedir ayuda no debiera depender de haber llegado al límite”. Es fundamental prestar atención a señales como cambios en el ánimo, el descanso y las relaciones, ya que una persona puede aparentar estar bien externamente mientras enfrenta dificultades internas. La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de las condiciones en las que las personas viven, aprenden y trabajan en relación con su salud mental. Factores como la pobreza, la violencia y la desigualdad aumentan el riesgo de padecer afecciones mentales, mientras que relaciones positivas, trabajo decente y lazos comunitarios pueden contribuir a protegerla. En este sentido, es crucial estar atentos a cambios persistentes en el sueño, el aislamiento, la irritabilidad o las dificultades para llevar a cabo actividades habituales. Estos signos pueden indicar un sufrimiento emocional subyacente que requiere atención profesional. En niños y adolescentes, es importante explorar lo que está ocurriendo antes de atribuir estos cambios a una mala actitud. Paz Egaña, directora ejecutiva de Fundación CENFA, destaca: “Este mes debiera ayudarnos a convertir la preocupación en respuestas concretas, con orientación y acompañamiento oportunos, para que pedir ayuda profesional sea una posibilidad real y las familias cuenten con herramientas para apoyar a quienes lo necesitan”. En este sentido, CENFA cumple 60 años acompañando a personas, parejas y familias en busca del bienestar emocional y social. Fuente: Publimetro
En medio de la discusión sobre el cambio de hora en Chile, más de 70 organizaciones vinculadas a la salud han solicitado al Presidente José Antonio Kast suspender la modificación programada para el próximo sábado 5 de septiembre y avanzar hacia la eliminación definitiva de esta medida. La petición, encabezada por el presidente de la Red Nacional de Salud, doctor Patricio Mardónez, fue plasmada en una carta dirigida a La Moneda. En ella, las agrupaciones argumentan que la alternancia entre horario de invierno y verano podría tener consecuencias negativas para la salud de la población. No se puede seguir jugando con el reloj biológico de las personas como si se tratara de un simple ajuste administrativo, expresó Mardónez al fundamentar la solicitud. Esta no es la primera vez que se plantea esta preocupación. En años anteriores, Mardónez había solicitado al Gobierno suspender el cambio de hora y evaluar su continuidad. En esta ocasión, las organizaciones proponen dos medidas concretas: suspender inmediatamente el próximo cambio de hora y poner fin definitivamente a la modificación estacional de los relojes en Chile. La propuesta es establecer un huso horario único y permanente que considere los efectos del horario en la salud y el reloj biológico de las personas. La Red Nacional de Salud aboga por adoptar permanentemente el huso GMT-4 para reducir los impactos asociados a los cambios horarios. Entre las organizaciones adherentes se encuentran grupos relacionados con autismo, neurodivergencia, discapacidad, cuidadores y asociaciones de pacientes en distintas zonas del país. Uno de los principales argumentos presentados es la alteración del ciclo circadiano, que regula procesos como el sueño y la vigilia. Según los firmantes, modificar bruscamente los horarios puede generar problemas de adaptación, fatiga y alteraciones del sueño, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores y personas autistas. Además, se destaca la preocupación por la seguridad vial. Las organizaciones señalan que la fatiga y la alteración del sueño pueden afectar los tiempos de reacción y la atención después del cambio horario. Hasta el momento, el cambio de hora sigue programado para la noche del sábado 5 de septiembre. En gran parte de Chile continental, los relojes deberán adelantarse 60 minutos a las 24:00 horas del sábado para dar inicio al horario de verano UTC-3 el domingo 6 de septiembre. El ajuste no aplicará en Aysén ni en Magallanes y la Antártica Chilena, regiones que mantienen UTC-3 todo el año. En Rapa Nui e isla Salas y Gómez, el cambio se realizará a las 22:00 horas locales. Hasta ahora no hay información oficial sobre una posible suspensión del cambio programado para septiembre. La solicitud de las organizaciones queda pendiente de una respuesta por parte del Ejecutivo. Fuente: Publimetro
Los videojuegos podrían tener una función que va más allá del entretenimiento: ayudar a prevenir problemas de salud mental entre los adolescentes. Investigadores exploran el potencial de las intervenciones digitales para desarrollar habilidades que permitan a los jóvenes enfrentar mejor situaciones difíciles y reducir factores asociados con la depresión. La investigación parte de la idea de utilizar un medio familiar para los adolescentes como vehículo de prevención. Los videojuegos pueden presentar situaciones y decisiones dentro de un entorno interactivo, permitiendo que los jóvenes practiquen diferentes formas de responder ante desafíos emocionales y sociales. “Los juegos serios destinados a la prevención y la promoción de la salud mental constituyen un ámbito en rápido crecimiento”, aseguró Lynn E. Fiellin, profesora de Ciencias de Datos Biomédicos de Dartmouth. INVOLUCRAR A LOS JÓVENES Lynn E. Fiellin, una de las investigadoras vinculadas a este campo en Dartmouth, ha destacado que el diseño de estas herramientas debe contar con la participación de los propios adolescentes. Su equipo desarrolla videojuegos basados en evidencia y utiliza las experiencias de los jóvenes para hacer que las intervenciones sean más cercanas a su realidad. El objetivo no es sustituir la atención profesional, sino explorar si las herramientas digitales pueden complementar las estrategias tradicionales de prevención. Investigaciones del equipo de Dartmouth han utilizado ensayos controlados para evaluar intervenciones mediante videojuegos dirigidas a adolescentes, incluyendo proyectos relacionados con salud mental y prevención de conductas de riesgo. Play2prevent Fuente: Publimetro
Dormir es clave, de eso no hay duda. Pero hacerlo no significa quedar en un “estado de pausa” ni menos bajar un switch para ahorrar energía. Mientras descansamos, el cerebro realiza un trabajo fundamental: clasifica información, refuerza la memoria e inicia un proceso de mantenimiento necesario para preservar las neuronas. Hoy, diversos estudios muestran que este mecanismo aparece cada vez más ligado a enfermedades que antes parecían inevitables con la edad, y que se han vuelto parte central de la discusión sobre salud mental y envejecimiento. Ese proceso de limpieza se ha asociado al sistema glinfático, encargado de la liberación de toxinas y desechos metabólicos del cerebro, “que durante el sueño funciona de manera más eficiente y ayuda a remover compuestos como los beta-amiloide y tau”, plantea Roberto Ferreira, especialista en neurociencia cognitiva y académico de la Universidad de Talca. La acumulación anómala de estas proteínas es determinante en el comienzo de la enfermedad de Alzheimer. Por eso, dormir bien funciona como un filtro natural. Y aunque Ferreira dice que no sería cauto afirmar que dormir mal causa Alzheimer de forma directa, “sí hay cada vez más evidencia de que la mala calidad y la fragmentación crónica del sueño pueden favorecer un entorno biológico menos saludable para el cerebro”. Desde la vereda de la geriatría, en tanto, los expertos coinciden en que el sueño es clave para la mantención de la salud cognitiva, aunque este punto suele descuidarse bajo la idea incorrecta de que al envejecer se duerme mal por defecto. Las alteraciones del sueño “no solamente alteran la calidad de vida; también pueden disminuir el ánimo, porque las personas están más cansadas, dejan de salir, dejan de hacer vida social y eso impacta también en otras cosas. Además, podrían aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia ”, asegura Cynthia Zavala, médica psiquiatra y directora de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB). Dormir con pastillas no es dormir bien Actualmente, uno de los mayores desafíos para la ciencia es establecer la diferencia entre un descanso fisiológico y uno forzado con fármacos. Esto, porque las benzodiacepinas, los llamados ‘hipnóticos’ y algunos antihistamínicos suelen inducir sueño, pero de menor calidad, con fragmentación y somnolencia residual al día siguiente. Esta calidad inferior impide que los procesos de restauración cerebral se completen de manera óptima.