En medio de la discusión sobre el cambio de hora en Chile, más de 70 organizaciones vinculadas a la salud han solicitado al Presidente José Antonio Kast suspender la modificación programada para el próximo sábado 5 de septiembre y avanzar hacia la eliminación definitiva de esta medida. La petición, encabezada por el presidente de la Red Nacional de Salud, doctor Patricio Mardónez, fue plasmada en una carta dirigida a La Moneda. En ella, las agrupaciones argumentan que la alternancia entre horario de invierno y verano podría tener consecuencias negativas para la salud de la población. No se puede seguir jugando con el reloj biológico de las personas como si se tratara de un simple ajuste administrativo, expresó Mardónez al fundamentar la solicitud. Esta no es la primera vez que se plantea esta preocupación. En años anteriores, Mardónez había solicitado al Gobierno suspender el cambio de hora y evaluar su continuidad. En esta ocasión, las organizaciones proponen dos medidas concretas: suspender inmediatamente el próximo cambio de hora y poner fin definitivamente a la modificación estacional de los relojes en Chile. La propuesta es establecer un huso horario único y permanente que considere los efectos del horario en la salud y el reloj biológico de las personas. La Red Nacional de Salud aboga por adoptar permanentemente el huso GMT-4 para reducir los impactos asociados a los cambios horarios. Entre las organizaciones adherentes se encuentran grupos relacionados con autismo, neurodivergencia, discapacidad, cuidadores y asociaciones de pacientes en distintas zonas del país. Uno de los principales argumentos presentados es la alteración del ciclo circadiano, que regula procesos como el sueño y la vigilia. Según los firmantes, modificar bruscamente los horarios puede generar problemas de adaptación, fatiga y alteraciones del sueño, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores y personas autistas. Además, se destaca la preocupación por la seguridad vial. Las organizaciones señalan que la fatiga y la alteración del sueño pueden afectar los tiempos de reacción y la atención después del cambio horario. Hasta el momento, el cambio de hora sigue programado para la noche del sábado 5 de septiembre. En gran parte de Chile continental, los relojes deberán adelantarse 60 minutos a las 24:00 horas del sábado para dar inicio al horario de verano UTC-3 el domingo 6 de septiembre. El ajuste no aplicará en Aysén ni en Magallanes y la Antártica Chilena, regiones que mantienen UTC-3 todo el año. En Rapa Nui e isla Salas y Gómez, el cambio se realizará a las 22:00 horas locales. Hasta ahora no hay información oficial sobre una posible suspensión del cambio programado para septiembre. La solicitud de las organizaciones queda pendiente de una respuesta por parte del Ejecutivo. Fuente: Publimetro
Los videojuegos podrían tener una función que va más allá del entretenimiento: ayudar a prevenir problemas de salud mental entre los adolescentes. Investigadores exploran el potencial de las intervenciones digitales para desarrollar habilidades que permitan a los jóvenes enfrentar mejor situaciones difíciles y reducir factores asociados con la depresión. La investigación parte de la idea de utilizar un medio familiar para los adolescentes como vehículo de prevención. Los videojuegos pueden presentar situaciones y decisiones dentro de un entorno interactivo, permitiendo que los jóvenes practiquen diferentes formas de responder ante desafíos emocionales y sociales. “Los juegos serios destinados a la prevención y la promoción de la salud mental constituyen un ámbito en rápido crecimiento”, aseguró Lynn E. Fiellin, profesora de Ciencias de Datos Biomédicos de Dartmouth. INVOLUCRAR A LOS JÓVENES Lynn E. Fiellin, una de las investigadoras vinculadas a este campo en Dartmouth, ha destacado que el diseño de estas herramientas debe contar con la participación de los propios adolescentes. Su equipo desarrolla videojuegos basados en evidencia y utiliza las experiencias de los jóvenes para hacer que las intervenciones sean más cercanas a su realidad. El objetivo no es sustituir la atención profesional, sino explorar si las herramientas digitales pueden complementar las estrategias tradicionales de prevención. Investigaciones del equipo de Dartmouth han utilizado ensayos controlados para evaluar intervenciones mediante videojuegos dirigidas a adolescentes, incluyendo proyectos relacionados con salud mental y prevención de conductas de riesgo. Play2prevent Fuente: Publimetro
Dormir es clave, de eso no hay duda. Pero hacerlo no significa quedar en un “estado de pausa” ni menos bajar un switch para ahorrar energía. Mientras descansamos, el cerebro realiza un trabajo fundamental: clasifica información, refuerza la memoria e inicia un proceso de mantenimiento necesario para preservar las neuronas. Hoy, diversos estudios muestran que este mecanismo aparece cada vez más ligado a enfermedades que antes parecían inevitables con la edad, y que se han vuelto parte central de la discusión sobre salud mental y envejecimiento. Ese proceso de limpieza se ha asociado al sistema glinfático, encargado de la liberación de toxinas y desechos metabólicos del cerebro, “que durante el sueño funciona de manera más eficiente y ayuda a remover compuestos como los beta-amiloide y tau”, plantea Roberto Ferreira, especialista en neurociencia cognitiva y académico de la Universidad de Talca. La acumulación anómala de estas proteínas es determinante en el comienzo de la enfermedad de Alzheimer. Por eso, dormir bien funciona como un filtro natural. Y aunque Ferreira dice que no sería cauto afirmar que dormir mal causa Alzheimer de forma directa, “sí hay cada vez más evidencia de que la mala calidad y la fragmentación crónica del sueño pueden favorecer un entorno biológico menos saludable para el cerebro”. Desde la vereda de la geriatría, en tanto, los expertos coinciden en que el sueño es clave para la mantención de la salud cognitiva, aunque este punto suele descuidarse bajo la idea incorrecta de que al envejecer se duerme mal por defecto. Las alteraciones del sueño “no solamente alteran la calidad de vida; también pueden disminuir el ánimo, porque las personas están más cansadas, dejan de salir, dejan de hacer vida social y eso impacta también en otras cosas. Además, podrían aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia ”, asegura Cynthia Zavala, médica psiquiatra y directora de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB). Dormir con pastillas no es dormir bien Actualmente, uno de los mayores desafíos para la ciencia es establecer la diferencia entre un descanso fisiológico y uno forzado con fármacos. Esto, porque las benzodiacepinas, los llamados ‘hipnóticos’ y algunos antihistamínicos suelen inducir sueño, pero de menor calidad, con fragmentación y somnolencia residual al día siguiente. Esta calidad inferior impide que los procesos de restauración cerebral se completen de manera óptima.
Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.
En medio de la discusión sobre el cambio de hora en Chile, más de 70 organizaciones vinculadas a la salud han solicitado al Presidente José Antonio Kast suspender la modificación programada para el próximo sábado 5 de septiembre y avanzar hacia la eliminación definitiva de esta medida. La petición, encabezada por el presidente de la Red Nacional de Salud, doctor Patricio Mardónez, fue plasmada en una carta dirigida a La Moneda. En ella, las agrupaciones argumentan que la alternancia entre horario de invierno y verano podría tener consecuencias negativas para la salud de la población. No se puede seguir jugando con el reloj biológico de las personas como si se tratara de un simple ajuste administrativo, expresó Mardónez al fundamentar la solicitud. Esta no es la primera vez que se plantea esta preocupación. En años anteriores, Mardónez había solicitado al Gobierno suspender el cambio de hora y evaluar su continuidad. En esta ocasión, las organizaciones proponen dos medidas concretas: suspender inmediatamente el próximo cambio de hora y poner fin definitivamente a la modificación estacional de los relojes en Chile. La propuesta es establecer un huso horario único y permanente que considere los efectos del horario en la salud y el reloj biológico de las personas. La Red Nacional de Salud aboga por adoptar permanentemente el huso GMT-4 para reducir los impactos asociados a los cambios horarios. Entre las organizaciones adherentes se encuentran grupos relacionados con autismo, neurodivergencia, discapacidad, cuidadores y asociaciones de pacientes en distintas zonas del país. Uno de los principales argumentos presentados es la alteración del ciclo circadiano, que regula procesos como el sueño y la vigilia. Según los firmantes, modificar bruscamente los horarios puede generar problemas de adaptación, fatiga y alteraciones del sueño, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores y personas autistas. Además, se destaca la preocupación por la seguridad vial. Las organizaciones señalan que la fatiga y la alteración del sueño pueden afectar los tiempos de reacción y la atención después del cambio horario. Hasta el momento, el cambio de hora sigue programado para la noche del sábado 5 de septiembre. En gran parte de Chile continental, los relojes deberán adelantarse 60 minutos a las 24:00 horas del sábado para dar inicio al horario de verano UTC-3 el domingo 6 de septiembre. El ajuste no aplicará en Aysén ni en Magallanes y la Antártica Chilena, regiones que mantienen UTC-3 todo el año. En Rapa Nui e isla Salas y Gómez, el cambio se realizará a las 22:00 horas locales. Hasta ahora no hay información oficial sobre una posible suspensión del cambio programado para septiembre. La solicitud de las organizaciones queda pendiente de una respuesta por parte del Ejecutivo. Fuente: Publimetro
Los videojuegos podrían tener una función que va más allá del entretenimiento: ayudar a prevenir problemas de salud mental entre los adolescentes. Investigadores exploran el potencial de las intervenciones digitales para desarrollar habilidades que permitan a los jóvenes enfrentar mejor situaciones difíciles y reducir factores asociados con la depresión. La investigación parte de la idea de utilizar un medio familiar para los adolescentes como vehículo de prevención. Los videojuegos pueden presentar situaciones y decisiones dentro de un entorno interactivo, permitiendo que los jóvenes practiquen diferentes formas de responder ante desafíos emocionales y sociales. “Los juegos serios destinados a la prevención y la promoción de la salud mental constituyen un ámbito en rápido crecimiento”, aseguró Lynn E. Fiellin, profesora de Ciencias de Datos Biomédicos de Dartmouth. INVOLUCRAR A LOS JÓVENES Lynn E. Fiellin, una de las investigadoras vinculadas a este campo en Dartmouth, ha destacado que el diseño de estas herramientas debe contar con la participación de los propios adolescentes. Su equipo desarrolla videojuegos basados en evidencia y utiliza las experiencias de los jóvenes para hacer que las intervenciones sean más cercanas a su realidad. El objetivo no es sustituir la atención profesional, sino explorar si las herramientas digitales pueden complementar las estrategias tradicionales de prevención. Investigaciones del equipo de Dartmouth han utilizado ensayos controlados para evaluar intervenciones mediante videojuegos dirigidas a adolescentes, incluyendo proyectos relacionados con salud mental y prevención de conductas de riesgo. Play2prevent Fuente: Publimetro
Dormir es clave, de eso no hay duda. Pero hacerlo no significa quedar en un “estado de pausa” ni menos bajar un switch para ahorrar energía. Mientras descansamos, el cerebro realiza un trabajo fundamental: clasifica información, refuerza la memoria e inicia un proceso de mantenimiento necesario para preservar las neuronas. Hoy, diversos estudios muestran que este mecanismo aparece cada vez más ligado a enfermedades que antes parecían inevitables con la edad, y que se han vuelto parte central de la discusión sobre salud mental y envejecimiento. Ese proceso de limpieza se ha asociado al sistema glinfático, encargado de la liberación de toxinas y desechos metabólicos del cerebro, “que durante el sueño funciona de manera más eficiente y ayuda a remover compuestos como los beta-amiloide y tau”, plantea Roberto Ferreira, especialista en neurociencia cognitiva y académico de la Universidad de Talca. La acumulación anómala de estas proteínas es determinante en el comienzo de la enfermedad de Alzheimer. Por eso, dormir bien funciona como un filtro natural. Y aunque Ferreira dice que no sería cauto afirmar que dormir mal causa Alzheimer de forma directa, “sí hay cada vez más evidencia de que la mala calidad y la fragmentación crónica del sueño pueden favorecer un entorno biológico menos saludable para el cerebro”. Desde la vereda de la geriatría, en tanto, los expertos coinciden en que el sueño es clave para la mantención de la salud cognitiva, aunque este punto suele descuidarse bajo la idea incorrecta de que al envejecer se duerme mal por defecto. Las alteraciones del sueño “no solamente alteran la calidad de vida; también pueden disminuir el ánimo, porque las personas están más cansadas, dejan de salir, dejan de hacer vida social y eso impacta también en otras cosas. Además, podrían aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia ”, asegura Cynthia Zavala, médica psiquiatra y directora de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB). Dormir con pastillas no es dormir bien Actualmente, uno de los mayores desafíos para la ciencia es establecer la diferencia entre un descanso fisiológico y uno forzado con fármacos. Esto, porque las benzodiacepinas, los llamados ‘hipnóticos’ y algunos antihistamínicos suelen inducir sueño, pero de menor calidad, con fragmentación y somnolencia residual al día siguiente. Esta calidad inferior impide que los procesos de restauración cerebral se completen de manera óptima.
Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.