Un reciente estudio realizado por la Universidad de Oxford ha alertado sobre el impacto de la inteligencia artificial en el debate público, planteando desafíos para la transparencia y regulación de esta tecnología. Según el estudio, las herramientas de IA utilizadas para redactar, editar o contextualizar publicaciones en redes sociales podrían influir de manera casi imperceptible en la formación de opiniones de las personas. En palabras de Sandra Wachter, profesora de Tecnología y Regulación del Oxford Internet Institute, Universidad de Oxford, Nuestra investigación apunta a la comunicación mediada por inteligencia artificial como una nueva y más sutil forma de influir en las opiniones. Los investigadores descubrieron que los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) pueden modificar sistemáticamente la orientación de publicaciones sobre temas controvertidos, incluso cuando se les instruye explícitamente conservar el significado original. Estos sistemas tienden a favorecer ciertas posturas y restar fuerza a otras sin que el usuario lo perciba. Mediante simulaciones basadas en datos reales de redes sociales como X y Facebook, se demostró que estas ligeras modificaciones pueden acumularse con el tiempo y desplazar la opinión colectiva de comunidades enteras. Los autores del estudio también destacaron que decisiones simples en el diseño de una plataforma, como instrucciones específicas dadas al modelo de IA, pueden influir significativamente en las respuestas generadas. Esta influencia no está contemplada directamente en muchas regulaciones actuales sobre inteligencia artificial. Por lo tanto, los investigadores consideran necesario desarrollar nuevas medidas de transparencia y supervisión para identificar cuándo la IA interviene en la creación y difusión de contenidos. El objetivo es proteger la integridad del debate público y reducir el riesgo de manipulación a gran escala. Fuente: Publimetro
En un contexto donde más del 60% del tiempo de los abogados se destina a la revisión de fuentes, la llegada de nuevas tecnologías comienza a redefinir el ejercicio profesional en Chile. En esa línea, la empresa Trifolia lanzó una versión gratuita de su plataforma de inteligencia artificial especializada en derecho chileno, marcando un hito en el acceso a herramientas legales avanzadas. La incorporación de inteligencia artificial en el ámbito jurídico dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una transformación concreta. Con este lanzamiento, Trifolia abre el acceso a un sistema que hasta ahora estaba principalmente disponible para grandes estudios, tensionando un modelo históricamente basado en el acceso restringido a información de calidad. La plataforma permite a abogados, estudiantes y otros usuarios realizar consultas que integran jurisprudencia, legislación y doctrina, entregando respuestas estructuradas y con respaldo verificable. Este cambio no solo reduce los tiempos de investigación, sino que también impacta en la forma en que se construyen argumentos y estrategias legales. A diferencia de otras soluciones que limitan significativamente sus versiones sin costo, la propuesta de Trifolia incorpora funcionalidades clave para la práctica diaria. Entre ellas, búsquedas integradas en distintas fuentes del derecho chileno, acceso a citas verificables y vínculos directos a documentos oficiales. El sistema contempla un uso de hasta dos consultas diarias, además de historial de conversaciones, lo que permite abordar problemas reales y validar hipótesis jurídicas con rapidez. En la práctica, tareas que antes podían tomar horas —o incluso días— hoy pueden resolverse en minutos, manteniendo estándares de rigor profesional. Este avance también pone en evidencia una brecha dentro del sector legal. Mientras otras industrias han adoptado procesos automatizados, parte importante del ejercicio del derecho en Chile continúa dependiendo de métodos manuales y fragmentados, lo que incide tanto en la eficiencia como en la calidad del trabajo. “Lo que estamos haciendo con esta versión gratuita es abrir una puerta que históricamente ha estado cerrada. La inteligencia jurídica de alto nivel no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos. Si más abogados tienen acceso a mejores herramientas, no solo mejoran sus casos, mejora todo el sistema”, señala Eduardo Ramírez, fundador de Trifolia. La iniciativa tiene implicancias relevantes en términos de competencia. Al reducir las barreras económicas, permite que abogados independientes, profesionales de regiones y actores del sector público accedan a herramientas avanzadas, elevando el estándar general del sistema jurídico. La adopción de inteligencia artificial comienza a perfilarse como una necesidad más que una ventaja competitiva. Los profesionales que integren estas herramientas pueden concentrarse en el análisis estratégico y la toma de decisiones, delegando en la tecnología tareas repetitivas. Lejos de ser un escenario hipotético, esta transición ya está en curso. Según datos de la propia empresa, más de mil abogados utilizan actualmente la plataforma, reflejando un cambio progresivo en la forma de ejercer el derecho en Chile. En un entorno donde la rapidez, precisión y profundidad del análisis son cada vez más relevantes, la integración de inteligencia artificial podría convertirse en un factor decisivo para el futuro de la profesión. Fuente: Publimetro
Un reciente estudio realizado por la Universidad de Oxford ha alertado sobre el impacto de la inteligencia artificial en el debate público, planteando desafíos para la transparencia y regulación de esta tecnología. Según el estudio, las herramientas de IA utilizadas para redactar, editar o contextualizar publicaciones en redes sociales podrían influir de manera casi imperceptible en la formación de opiniones de las personas. En palabras de Sandra Wachter, profesora de Tecnología y Regulación del Oxford Internet Institute, Universidad de Oxford, Nuestra investigación apunta a la comunicación mediada por inteligencia artificial como una nueva y más sutil forma de influir en las opiniones. Los investigadores descubrieron que los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) pueden modificar sistemáticamente la orientación de publicaciones sobre temas controvertidos, incluso cuando se les instruye explícitamente conservar el significado original. Estos sistemas tienden a favorecer ciertas posturas y restar fuerza a otras sin que el usuario lo perciba. Mediante simulaciones basadas en datos reales de redes sociales como X y Facebook, se demostró que estas ligeras modificaciones pueden acumularse con el tiempo y desplazar la opinión colectiva de comunidades enteras. Los autores del estudio también destacaron que decisiones simples en el diseño de una plataforma, como instrucciones específicas dadas al modelo de IA, pueden influir significativamente en las respuestas generadas. Esta influencia no está contemplada directamente en muchas regulaciones actuales sobre inteligencia artificial. Por lo tanto, los investigadores consideran necesario desarrollar nuevas medidas de transparencia y supervisión para identificar cuándo la IA interviene en la creación y difusión de contenidos. El objetivo es proteger la integridad del debate público y reducir el riesgo de manipulación a gran escala. Fuente: Publimetro
En un contexto donde más del 60% del tiempo de los abogados se destina a la revisión de fuentes, la llegada de nuevas tecnologías comienza a redefinir el ejercicio profesional en Chile. En esa línea, la empresa Trifolia lanzó una versión gratuita de su plataforma de inteligencia artificial especializada en derecho chileno, marcando un hito en el acceso a herramientas legales avanzadas. La incorporación de inteligencia artificial en el ámbito jurídico dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una transformación concreta. Con este lanzamiento, Trifolia abre el acceso a un sistema que hasta ahora estaba principalmente disponible para grandes estudios, tensionando un modelo históricamente basado en el acceso restringido a información de calidad. La plataforma permite a abogados, estudiantes y otros usuarios realizar consultas que integran jurisprudencia, legislación y doctrina, entregando respuestas estructuradas y con respaldo verificable. Este cambio no solo reduce los tiempos de investigación, sino que también impacta en la forma en que se construyen argumentos y estrategias legales. A diferencia de otras soluciones que limitan significativamente sus versiones sin costo, la propuesta de Trifolia incorpora funcionalidades clave para la práctica diaria. Entre ellas, búsquedas integradas en distintas fuentes del derecho chileno, acceso a citas verificables y vínculos directos a documentos oficiales. El sistema contempla un uso de hasta dos consultas diarias, además de historial de conversaciones, lo que permite abordar problemas reales y validar hipótesis jurídicas con rapidez. En la práctica, tareas que antes podían tomar horas —o incluso días— hoy pueden resolverse en minutos, manteniendo estándares de rigor profesional. Este avance también pone en evidencia una brecha dentro del sector legal. Mientras otras industrias han adoptado procesos automatizados, parte importante del ejercicio del derecho en Chile continúa dependiendo de métodos manuales y fragmentados, lo que incide tanto en la eficiencia como en la calidad del trabajo. “Lo que estamos haciendo con esta versión gratuita es abrir una puerta que históricamente ha estado cerrada. La inteligencia jurídica de alto nivel no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos. Si más abogados tienen acceso a mejores herramientas, no solo mejoran sus casos, mejora todo el sistema”, señala Eduardo Ramírez, fundador de Trifolia. La iniciativa tiene implicancias relevantes en términos de competencia. Al reducir las barreras económicas, permite que abogados independientes, profesionales de regiones y actores del sector público accedan a herramientas avanzadas, elevando el estándar general del sistema jurídico. La adopción de inteligencia artificial comienza a perfilarse como una necesidad más que una ventaja competitiva. Los profesionales que integren estas herramientas pueden concentrarse en el análisis estratégico y la toma de decisiones, delegando en la tecnología tareas repetitivas. Lejos de ser un escenario hipotético, esta transición ya está en curso. Según datos de la propia empresa, más de mil abogados utilizan actualmente la plataforma, reflejando un cambio progresivo en la forma de ejercer el derecho en Chile. En un entorno donde la rapidez, precisión y profundidad del análisis son cada vez más relevantes, la integración de inteligencia artificial podría convertirse en un factor decisivo para el futuro de la profesión. Fuente: Publimetro