En medio de las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto de Colombia, una señal realizada por los equipos de emergencia ha vuelto a llamar la atención: el puño cerrado levantado hacia arriba. El gesto tiene un significado concreto dentro de las operaciones de rescate: pedir silencio total. Cuando un rescatista levanta el brazo con el puño cerrado, la indicación es que las personas presentes detengan conversaciones, movimientos innecesarios y otras fuentes de ruido. El objetivo es facilitar la búsqueda de posibles sobrevivientes. En una zona donde existen estructuras colapsadas, los equipos pueden intentar detectar voces, golpes u otros sonidos provenientes de personas atrapadas bajo los escombros. La señal permite transmitir la instrucción rápidamente sin necesidad de gritar, algo especialmente importante cuando se requiere mantener el área en silencio. Aunque actualmente puede verse en distintos países durante emergencias, el gesto está especialmente vinculado con la experiencia de los rescatistas mexicanos. Sus antecedentes se remontan a las labores posteriores al terremoto de 1985 en México, cuando brigadistas y voluntarios desarrollaron distintas formas de comunicación para coordinarse en medio del ruido generado por las operaciones de emergencia. Sin embargo, fue después del terremoto del 19 de septiembre de 2017 en Ciudad de México cuando el llamado “puño del silencio” alcanzó una gran difusión pública. Durante las labores de rescate de ese año, las imágenes de brigadistas levantando el puño cerrado se difundieron ampliamente. Medios mexicanos documentaron entonces que la señal era utilizada para ordenar el silencio y escuchar posibles señales de vida. Junto con el puño cerrado, durante las labores de rescate en México también se difundieron otras señales manuales. Entre ellas se encontraba la palma abierta, utilizada para indicar que nadie debía moverse; el dedo índice levantado, asociado con la instrucción de continuar trabajando, y ambas manos levantadas, empleadas para solicitar agua. Estas señales fueron explicadas por medios mexicanos durante las operaciones posteriores al sismo de 2017. El sistema permite coordinar a voluntarios, brigadistas y rescatistas sin aumentar el nivel de ruido en una zona de emergencia. El puño cerrado para pedir silencio es reconocible actualmente en distintos contextos de rescate, pero no debe confundirse con un código internacional oficial de búsqueda y rescate. Su difusión fuera de México se relaciona principalmente con la experiencia de sus equipos de emergencia y con la amplia cobertura que tuvieron los terremotos de 1985 y 2017. En el terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia el 10 de agosto, las imágenes de las operaciones de búsqueda volvieron a poner el gesto en el centro de la atención, mientras continúan las labores para localizar a personas que podrían permanecer bajo estructuras colapsadas. El epicentro fue ubicado cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y el sismo afectó distintas zonas del occidente del país. Así, el puño cerrado levantado funciona como una señal directa: detener el ruido para aumentar las posibilidades de escuchar a quienes todavía podrían necesitar ayuda bajo los escombros. Fuente: Publimetro
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció oficialmente este martes que su administración ha solicitado ayuda humanitaria y técnica urgente a naciones con experiencia en catástrofes telúricas como Chile, Japón y Perú. Esta solicitud se realiza tras el violento doble terremoto del 24 de junio, que ha desencadenado una de las peores crisis humanitarias recientes en Sudamérica. El balance oficial de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 incluye al menos 3.535 personas fallecidas, más de 16.740 heridos y 17.854 ciudadanos damnificados. Delcy Rodríguez reconoció las deficiencias en la infraestructura local y destacó la importancia del apoyo de los gobiernos del Pacífico para evaluar los daños en edificaciones comerciales y residenciales. La mandataria interina resalta la necesidad de reformar los procesos de edificación en Venezuela debido a las fallas geológicas activas del país. La urgencia gubernamental radica en evaluar rápidamente los complejos habitacionales afectados por los sismos en el sector norte. Paralelamente, se han desplegado ingenieros civiles y arquitectos estatales en Caracas, La Guaira y Miranda para inspeccionar las zonas dañadas y prevenir colapsos secundarios. Delcy Rodríguez hace un llamado a la unidad interna para llevar a cabo los proyectos de reconstrucción estructural. Ante la complejidad logística para proporcionar soluciones habitacionales a las familias afectadas, se mantienen mesas de trabajo con organismos técnicos internacionales y agencias de financiamiento global para implementar viviendas modulares de emergencia. A pesar de los anuncios sobre la entrega de viviendas e incentivos económicos, la magnitud de la destrucción mantiene en alerta a los expertos internacionales. El éxito del plan habitacional dependerá del apoyo técnico captado desde Chile y Japón, referentes mundiales en resiliencia urbana e ingeniería sismorresistente. En sus declaraciones, Delcy Rodríguez enfatizó que Venezuela es un país sísmico y lo seguirá siendo, subrayando la importancia de atender los procesos constructivos con habilitación técnica para evitar futuros riesgos para las familias. Fuente: Publimetro
La labor humanitaria de los Topos de Chile en las áreas golpeadas por los terremotos en Venezuela se ha visto obstaculizada por una situación que ha levantado preocupación. El grupo de rescatistas voluntarios ha denunciado haber sido sometido a constantes controles por parte de militares venezolanos, quienes han expresado dudas sobre la verdadera misión del equipo chileno. La denuncia fue presentada por Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile, quien afirmó que estas inspecciones han complicado la labor de la brigada internacional que llegó al país para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. Según Lermanda, los controles se han repetido en varias ocasiones desde su arribo a territorio venezolano. Sin embargo, uno de los episodios más delicados tuvo lugar cuando un militar ingresó a una zona considerada de alto riesgo, donde los rescatistas llevaban a cabo tareas especializadas en túneles improvisados entre estructuras colapsadas. “Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirle los documentos”, narró Lermanda, mostrando su molestia ante una situación que, a su juicio, pudo poner en peligro la seguridad de quienes participaban en la búsqueda de víctimas. El líder también mencionó que una integrante del equipo decidió confrontar a uno de los uniformados luego de que este le solicitara nuevamente su identificación. Según su relato, la voluntaria le recordó que ya había mostrado sus documentos en varias ocasiones desde el inicio de la misión. De acuerdo con Lermanda, la rescatista cuestionó al militar sobre el motivo de insistir en revisar su identificación. La respuesta sorprendió a todos los presentes. “Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile”, habría declarado el funcionario. Los Topos de Chile hicieron públicos estos acontecimientos para alertar sobre las dificultades que enfrentan algunos equipos internacionales desplegados en la emergencia. Mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas por los sismos, las autoridades venezolanas aún no han emitido una versión oficial respecto a las acusaciones realizadas por la brigada chilena. Fuente: Publimetro
Un fuerte sismo de magnitud 6.9 sacudió la tarde de este lunes el norte grande de Chile, con epicentro a 20 kilómetros al noreste de Calama, generando alarma en la población. Debido a la intensidad del evento y las múltiples réplicas registradas, las autoridades regionales decidieron suspender temporalmente las actividades académicas en la comuna más afectada. La Seremi de Educación de la región de Antofagasta emitió un comunicado oficializando la suspensión de clases para el martes 26 de mayo en Calama, como medida preventiva tras el sismo. Esta medida abarca no solo los colegios municipales, sino también los establecimientos educativos del SLEP Licancabur, particulares subvencionados y privados en la zona urbana. La prioridad de las autoridades es garantizar la seguridad de las instalaciones escolares, por lo que se realizará una revisión detallada para verificar posibles daños estructurales y asegurar condiciones seguras para el retorno de la comunidad educativa. Aunque hasta el momento no se han reportado heridos graves en los recintos escolares, la constante actividad sísmica y las réplicas posteriores al evento principal mantienen la precaución. El Senapred y otros organismos técnicos están evaluando los daños en la infraestructura y servicios básicos, mientras que el SHOA descartó la posibilidad de un tsunami en las costas chilenas. Se espera que durante el martes se entregue un nuevo balance sobre el estado de los colegios para determinar si será posible reanudar las actividades normales el miércoles 27 de mayo. Fuente: Publimetro
En medio de las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto de Colombia, una señal realizada por los equipos de emergencia ha vuelto a llamar la atención: el puño cerrado levantado hacia arriba. El gesto tiene un significado concreto dentro de las operaciones de rescate: pedir silencio total. Cuando un rescatista levanta el brazo con el puño cerrado, la indicación es que las personas presentes detengan conversaciones, movimientos innecesarios y otras fuentes de ruido. El objetivo es facilitar la búsqueda de posibles sobrevivientes. En una zona donde existen estructuras colapsadas, los equipos pueden intentar detectar voces, golpes u otros sonidos provenientes de personas atrapadas bajo los escombros. La señal permite transmitir la instrucción rápidamente sin necesidad de gritar, algo especialmente importante cuando se requiere mantener el área en silencio. Aunque actualmente puede verse en distintos países durante emergencias, el gesto está especialmente vinculado con la experiencia de los rescatistas mexicanos. Sus antecedentes se remontan a las labores posteriores al terremoto de 1985 en México, cuando brigadistas y voluntarios desarrollaron distintas formas de comunicación para coordinarse en medio del ruido generado por las operaciones de emergencia. Sin embargo, fue después del terremoto del 19 de septiembre de 2017 en Ciudad de México cuando el llamado “puño del silencio” alcanzó una gran difusión pública. Durante las labores de rescate de ese año, las imágenes de brigadistas levantando el puño cerrado se difundieron ampliamente. Medios mexicanos documentaron entonces que la señal era utilizada para ordenar el silencio y escuchar posibles señales de vida. Junto con el puño cerrado, durante las labores de rescate en México también se difundieron otras señales manuales. Entre ellas se encontraba la palma abierta, utilizada para indicar que nadie debía moverse; el dedo índice levantado, asociado con la instrucción de continuar trabajando, y ambas manos levantadas, empleadas para solicitar agua. Estas señales fueron explicadas por medios mexicanos durante las operaciones posteriores al sismo de 2017. El sistema permite coordinar a voluntarios, brigadistas y rescatistas sin aumentar el nivel de ruido en una zona de emergencia. El puño cerrado para pedir silencio es reconocible actualmente en distintos contextos de rescate, pero no debe confundirse con un código internacional oficial de búsqueda y rescate. Su difusión fuera de México se relaciona principalmente con la experiencia de sus equipos de emergencia y con la amplia cobertura que tuvieron los terremotos de 1985 y 2017. En el terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia el 10 de agosto, las imágenes de las operaciones de búsqueda volvieron a poner el gesto en el centro de la atención, mientras continúan las labores para localizar a personas que podrían permanecer bajo estructuras colapsadas. El epicentro fue ubicado cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y el sismo afectó distintas zonas del occidente del país. Así, el puño cerrado levantado funciona como una señal directa: detener el ruido para aumentar las posibilidades de escuchar a quienes todavía podrían necesitar ayuda bajo los escombros. Fuente: Publimetro
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció oficialmente este martes que su administración ha solicitado ayuda humanitaria y técnica urgente a naciones con experiencia en catástrofes telúricas como Chile, Japón y Perú. Esta solicitud se realiza tras el violento doble terremoto del 24 de junio, que ha desencadenado una de las peores crisis humanitarias recientes en Sudamérica. El balance oficial de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 incluye al menos 3.535 personas fallecidas, más de 16.740 heridos y 17.854 ciudadanos damnificados. Delcy Rodríguez reconoció las deficiencias en la infraestructura local y destacó la importancia del apoyo de los gobiernos del Pacífico para evaluar los daños en edificaciones comerciales y residenciales. La mandataria interina resalta la necesidad de reformar los procesos de edificación en Venezuela debido a las fallas geológicas activas del país. La urgencia gubernamental radica en evaluar rápidamente los complejos habitacionales afectados por los sismos en el sector norte. Paralelamente, se han desplegado ingenieros civiles y arquitectos estatales en Caracas, La Guaira y Miranda para inspeccionar las zonas dañadas y prevenir colapsos secundarios. Delcy Rodríguez hace un llamado a la unidad interna para llevar a cabo los proyectos de reconstrucción estructural. Ante la complejidad logística para proporcionar soluciones habitacionales a las familias afectadas, se mantienen mesas de trabajo con organismos técnicos internacionales y agencias de financiamiento global para implementar viviendas modulares de emergencia. A pesar de los anuncios sobre la entrega de viviendas e incentivos económicos, la magnitud de la destrucción mantiene en alerta a los expertos internacionales. El éxito del plan habitacional dependerá del apoyo técnico captado desde Chile y Japón, referentes mundiales en resiliencia urbana e ingeniería sismorresistente. En sus declaraciones, Delcy Rodríguez enfatizó que Venezuela es un país sísmico y lo seguirá siendo, subrayando la importancia de atender los procesos constructivos con habilitación técnica para evitar futuros riesgos para las familias. Fuente: Publimetro
La labor humanitaria de los Topos de Chile en las áreas golpeadas por los terremotos en Venezuela se ha visto obstaculizada por una situación que ha levantado preocupación. El grupo de rescatistas voluntarios ha denunciado haber sido sometido a constantes controles por parte de militares venezolanos, quienes han expresado dudas sobre la verdadera misión del equipo chileno. La denuncia fue presentada por Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile, quien afirmó que estas inspecciones han complicado la labor de la brigada internacional que llegó al país para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. Según Lermanda, los controles se han repetido en varias ocasiones desde su arribo a territorio venezolano. Sin embargo, uno de los episodios más delicados tuvo lugar cuando un militar ingresó a una zona considerada de alto riesgo, donde los rescatistas llevaban a cabo tareas especializadas en túneles improvisados entre estructuras colapsadas. “Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirle los documentos”, narró Lermanda, mostrando su molestia ante una situación que, a su juicio, pudo poner en peligro la seguridad de quienes participaban en la búsqueda de víctimas. El líder también mencionó que una integrante del equipo decidió confrontar a uno de los uniformados luego de que este le solicitara nuevamente su identificación. Según su relato, la voluntaria le recordó que ya había mostrado sus documentos en varias ocasiones desde el inicio de la misión. De acuerdo con Lermanda, la rescatista cuestionó al militar sobre el motivo de insistir en revisar su identificación. La respuesta sorprendió a todos los presentes. “Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile”, habría declarado el funcionario. Los Topos de Chile hicieron públicos estos acontecimientos para alertar sobre las dificultades que enfrentan algunos equipos internacionales desplegados en la emergencia. Mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas por los sismos, las autoridades venezolanas aún no han emitido una versión oficial respecto a las acusaciones realizadas por la brigada chilena. Fuente: Publimetro
Un fuerte sismo de magnitud 6.9 sacudió la tarde de este lunes el norte grande de Chile, con epicentro a 20 kilómetros al noreste de Calama, generando alarma en la población. Debido a la intensidad del evento y las múltiples réplicas registradas, las autoridades regionales decidieron suspender temporalmente las actividades académicas en la comuna más afectada. La Seremi de Educación de la región de Antofagasta emitió un comunicado oficializando la suspensión de clases para el martes 26 de mayo en Calama, como medida preventiva tras el sismo. Esta medida abarca no solo los colegios municipales, sino también los establecimientos educativos del SLEP Licancabur, particulares subvencionados y privados en la zona urbana. La prioridad de las autoridades es garantizar la seguridad de las instalaciones escolares, por lo que se realizará una revisión detallada para verificar posibles daños estructurales y asegurar condiciones seguras para el retorno de la comunidad educativa. Aunque hasta el momento no se han reportado heridos graves en los recintos escolares, la constante actividad sísmica y las réplicas posteriores al evento principal mantienen la precaución. El Senapred y otros organismos técnicos están evaluando los daños en la infraestructura y servicios básicos, mientras que el SHOA descartó la posibilidad de un tsunami en las costas chilenas. Se espera que durante el martes se entregue un nuevo balance sobre el estado de los colegios para determinar si será posible reanudar las actividades normales el miércoles 27 de mayo. Fuente: Publimetro