El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se pronunció sobre el asesinato del sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos en Quilleco, región del Bío Bío, calificándolo como un acto que va más allá de ser simplemente un delito, ya que representa un desafío al Estado de Chile. Arrau resaltó la gravedad de la situación al recordar un incidente similar ocurrido hace una semana, enfatizando que la muerte de un carabinero no es el costo de hacer nuestro trabajo. Nunca podríamos hablar en esos términos, sino que cada carabinero es una vida, hay una familia, hay una historia de servicio atrás. Enfatizó que atacar a un carabinero no solo afecta a la institución policial, sino que constituye un desafío para todo el país. Por ello, aseguró que se utilizarán todos los medios disponibles para resolverlo, para hacer que esa persona cumpla en la cárcel las penas más altas posibles y garantizar que no haya impunidad en estos casos. Además, el ministro expresó su compromiso de seguir respaldando a los carabineros en diversas situaciones complejas, como violencia intrafamiliar, operativos especiales y situaciones de orden público o violencia callejera. Arrau pide avanzar en respaldo jurídico a las policías Finalmente, Martín Arrau instó a avanzar en legislación para brindar un respaldo jurídico sólido a las fuerzas policiales, haciendo referencia a las nuevas Reglas de Uso de la Fuerza. Hago un llamado nuevamente a derribar diferencias y a aunar voluntades para que estas fuerzas policiales tengan no solo más recursos, como está contemplado en la nueva Ley de Presupuesto con un incremento significativo, sino también respaldo jurídico. Y así como la Ley Nain Retamal fue un hito, queremos que las nuevas Reglas de Uso de la Fuerza representen ese apoyo necesario para nuestras policías, concluyó. Cabe mencionar que previamente, Arrau había expresado su pesar por el fallecimiento del sargento Urrea a través de sus redes sociales. Honor y gloria al Sargento Jaime Urrea, escribió. Duele profundamente el asesinato del Sargento 2° Jaime Urrea Burgos, un nuevo mártir de Carabineros; perteneciente a la dotación del Retén Canteras de la 1ª Comisaría de Los Ángeles. Jaime acudió a un procedimiento en Quilleco, por violencia intrafamiliar y murió tras recibir un… — Martín Arrau GH. (@martinarrau) October 5, 2026 Fuente: BioBioChile
Durante el año 2025, el país reportó un total de 44 femicidios consumados, 330 frustrados y 70 tentados. Estos datos son parte del Informe 2025 del Circuito Intersectorial de Femicidio (CIF), presentado oficialmente por el Ministerio de la Mujer. Un aspecto crucial revelado en la investigación fue que el 50,9% de las víctimas de femicidio había presentado una o más denuncias antes de que se cometiera el crimen. Según los hallazgos, estos actos de violencia extrema suelen tener lugar en la casa de la víctima. Los incidentes se relacionan con relaciones de confianza, principalmente entre parejas, cónyuges o exparejas. En cuanto a las características de las afectadas, se destacó que la mayoría son mujeres chilenas con edades entre los 30 y 45 años, muchas de ellas con hijos. Por otro lado, el análisis gubernamental reveló que los agresores comparten similitudes en edad con las víctimas. El 81,4% de los agresores son de nacionalidad chilena, y una proporción significativa también tiene hijos. La falta de eficacia en las herramientas judiciales de protección es uno de los principales problemas abordados por el gobierno. La ministra de la Mujer, Judith Marín, señaló directamente las deficiencias en la supervisión de los agresores, indicando que hay un número considerable de acusados que incumplen las órdenes judiciales:Tenemos un número significativo de victimarios que las transgredieron, afirmó en relación a las medidas cautelares. Ante este panorama, la secretaria de Estado enfatizó que la prioridad del gobierno es mejorar la respuesta institucional. Marín mencionó quelo primero que estamos fortaleciendo es nuestra respuesta en materia de coordinación con las distintas entidades. Además de impulsar un proyecto de ley para fortalecer los mecanismos de protección, el ministerio busca ampliar geográficamente la cobertura de sus programas estatales. En palabras de la autoridad:Adicionalmente, estamos fortaleciendo la llegada a los sectores, por ejemplo, rurales, donde nuestra campaña comunicacional del mes de noviembre va a tener un enfoque preventivo en esas zonas. Fuente: Publimetro
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, alertó sobre la alta prevalencia de violencia que afecta a niños, niñas y adolescentes en la crianza. Según la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI, 2017), 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes es víctima de malos tratos físicos o sicológicos en sus hogares; y el 56,9% ha sido objeto de agresiones sicológicas por parte de sus cuidadores principales. Cifras que son coincidentes con otros estudios realizados en la última década. A los datos anteriores se suman los de la Encuesta de Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP) de 2021 de Unicef, que evidencian que un 47% de las y los cuidadores consideran, al menos, una práctica violenta como efectiva en la crianza y un 33% no considera la violencia sicológica como una forma de violencia. Asimismo, este estudio muestra que haber recibido castigo físico durante la niñez se relaciona con una mayor probabilidad de reproducir prácticas violentas en la vida adulta, más aún si esta situación es validada por la persona adulta: un 41% de las y los cuidadores que recibieron violencia durante su niñez, y la consideran legítima, utilizan prácticas violentas en la crianza. La Representante de Unicef, Violet Speek-Warnery, señaló que la violencia en la crianza trasciende el ámbito familiar y se proyecta hacia otros espacios donde niños, niñas y adolescentes se desarrollan. “Las conductas se aprenden en contextos cotidianos. Cuando niños y niñas crecen en entornos donde la violencia es una forma legítima de resolver conflictos, existe un mayor riesgo de que estos patrones se reproduzcan en otros ámbitos de su vida. Esta violencia se expresa también en la negligencia, la invisibilización o la ausencia de respuestas parentales suficientes, que constituyen formas de vulneración igualmente relevantes. Interrumpir esta transmisión intergeneracional es posible, pero las familias requieren apoyo para hacerlo posible”. Los datos disponibles dan cuenta de la magnitud y transversalidad del fenómeno. Según la Encuesta de Polivictimización 2023 de la Subsecretaría de Prevención del Delito, un 36% de niños, niñas y adolescentes ha sido víctima de maltrato por parte de sus pares; en tanto, de acuerdo al Simce 2023, el 78% de los alumnos no se siente seguro en su establecimiento escolar, y el Simce 2024 señala que el 64% de los alumnos de 6° básico dicen haber sido víctimas de burlas por parte de sus compañeros. La Encuesta Casen 2024 muestra que un 31,4% de los hogares con niños, niñas o adolescentes reporta sentirse inseguro en su entorno, un 38,9% observa consumo de drogas, un 20,6% tráfico, un 19,0% peleas y un 18,4% balaceras. “El buen trato se traduce en relaciones basadas en el respeto, la protección y la promoción del desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. En ese marco, el ejercicio de la disciplina forma parte del rol parental e implica orientar, modelar y enseñar, sin recurrir a prácticas violentas. La crianza respetuosa requiere condiciones materiales y relacionales adecuadas, incluyendo acceso a información sobre el impacto de la violencia física y psicológica en la vida de niños, niñas y adolescentes, redes de apoyo, tiempo para el cuidado y servicios que fortalezcan las capacidades parentales y que llegan a todos los municipios. La prevención de la violencia no puede recaer exclusivamente en las familias”, señaló la representante de Unicef. La violencia afecta el derecho que tienen niños y niñas a vivir una vida libre de violencia; tiene efectos en su salud física y mental; su autoestima y estado anímico; sus procesos educativos; así como su desarrollo personal. Asimismo deteriora sus relaciones con padres/madres e interpersonales presentes o futuras. La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce el rol fundamental que tienen las personas adultas en protegerlos. Fuente: Publimetro
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se pronunció sobre el asesinato del sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos en Quilleco, región del Bío Bío, calificándolo como un acto que va más allá de ser simplemente un delito, ya que representa un desafío al Estado de Chile. Arrau resaltó la gravedad de la situación al recordar un incidente similar ocurrido hace una semana, enfatizando que la muerte de un carabinero no es el costo de hacer nuestro trabajo. Nunca podríamos hablar en esos términos, sino que cada carabinero es una vida, hay una familia, hay una historia de servicio atrás. Enfatizó que atacar a un carabinero no solo afecta a la institución policial, sino que constituye un desafío para todo el país. Por ello, aseguró que se utilizarán todos los medios disponibles para resolverlo, para hacer que esa persona cumpla en la cárcel las penas más altas posibles y garantizar que no haya impunidad en estos casos. Además, el ministro expresó su compromiso de seguir respaldando a los carabineros en diversas situaciones complejas, como violencia intrafamiliar, operativos especiales y situaciones de orden público o violencia callejera. Arrau pide avanzar en respaldo jurídico a las policías Finalmente, Martín Arrau instó a avanzar en legislación para brindar un respaldo jurídico sólido a las fuerzas policiales, haciendo referencia a las nuevas Reglas de Uso de la Fuerza. Hago un llamado nuevamente a derribar diferencias y a aunar voluntades para que estas fuerzas policiales tengan no solo más recursos, como está contemplado en la nueva Ley de Presupuesto con un incremento significativo, sino también respaldo jurídico. Y así como la Ley Nain Retamal fue un hito, queremos que las nuevas Reglas de Uso de la Fuerza representen ese apoyo necesario para nuestras policías, concluyó. Cabe mencionar que previamente, Arrau había expresado su pesar por el fallecimiento del sargento Urrea a través de sus redes sociales. Honor y gloria al Sargento Jaime Urrea, escribió. Duele profundamente el asesinato del Sargento 2° Jaime Urrea Burgos, un nuevo mártir de Carabineros; perteneciente a la dotación del Retén Canteras de la 1ª Comisaría de Los Ángeles. Jaime acudió a un procedimiento en Quilleco, por violencia intrafamiliar y murió tras recibir un… — Martín Arrau GH. (@martinarrau) October 5, 2026 Fuente: BioBioChile
Durante el año 2025, el país reportó un total de 44 femicidios consumados, 330 frustrados y 70 tentados. Estos datos son parte del Informe 2025 del Circuito Intersectorial de Femicidio (CIF), presentado oficialmente por el Ministerio de la Mujer. Un aspecto crucial revelado en la investigación fue que el 50,9% de las víctimas de femicidio había presentado una o más denuncias antes de que se cometiera el crimen. Según los hallazgos, estos actos de violencia extrema suelen tener lugar en la casa de la víctima. Los incidentes se relacionan con relaciones de confianza, principalmente entre parejas, cónyuges o exparejas. En cuanto a las características de las afectadas, se destacó que la mayoría son mujeres chilenas con edades entre los 30 y 45 años, muchas de ellas con hijos. Por otro lado, el análisis gubernamental reveló que los agresores comparten similitudes en edad con las víctimas. El 81,4% de los agresores son de nacionalidad chilena, y una proporción significativa también tiene hijos. La falta de eficacia en las herramientas judiciales de protección es uno de los principales problemas abordados por el gobierno. La ministra de la Mujer, Judith Marín, señaló directamente las deficiencias en la supervisión de los agresores, indicando que hay un número considerable de acusados que incumplen las órdenes judiciales:Tenemos un número significativo de victimarios que las transgredieron, afirmó en relación a las medidas cautelares. Ante este panorama, la secretaria de Estado enfatizó que la prioridad del gobierno es mejorar la respuesta institucional. Marín mencionó quelo primero que estamos fortaleciendo es nuestra respuesta en materia de coordinación con las distintas entidades. Además de impulsar un proyecto de ley para fortalecer los mecanismos de protección, el ministerio busca ampliar geográficamente la cobertura de sus programas estatales. En palabras de la autoridad:Adicionalmente, estamos fortaleciendo la llegada a los sectores, por ejemplo, rurales, donde nuestra campaña comunicacional del mes de noviembre va a tener un enfoque preventivo en esas zonas. Fuente: Publimetro
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, alertó sobre la alta prevalencia de violencia que afecta a niños, niñas y adolescentes en la crianza. Según la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI, 2017), 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes es víctima de malos tratos físicos o sicológicos en sus hogares; y el 56,9% ha sido objeto de agresiones sicológicas por parte de sus cuidadores principales. Cifras que son coincidentes con otros estudios realizados en la última década. A los datos anteriores se suman los de la Encuesta de Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP) de 2021 de Unicef, que evidencian que un 47% de las y los cuidadores consideran, al menos, una práctica violenta como efectiva en la crianza y un 33% no considera la violencia sicológica como una forma de violencia. Asimismo, este estudio muestra que haber recibido castigo físico durante la niñez se relaciona con una mayor probabilidad de reproducir prácticas violentas en la vida adulta, más aún si esta situación es validada por la persona adulta: un 41% de las y los cuidadores que recibieron violencia durante su niñez, y la consideran legítima, utilizan prácticas violentas en la crianza. La Representante de Unicef, Violet Speek-Warnery, señaló que la violencia en la crianza trasciende el ámbito familiar y se proyecta hacia otros espacios donde niños, niñas y adolescentes se desarrollan. “Las conductas se aprenden en contextos cotidianos. Cuando niños y niñas crecen en entornos donde la violencia es una forma legítima de resolver conflictos, existe un mayor riesgo de que estos patrones se reproduzcan en otros ámbitos de su vida. Esta violencia se expresa también en la negligencia, la invisibilización o la ausencia de respuestas parentales suficientes, que constituyen formas de vulneración igualmente relevantes. Interrumpir esta transmisión intergeneracional es posible, pero las familias requieren apoyo para hacerlo posible”. Los datos disponibles dan cuenta de la magnitud y transversalidad del fenómeno. Según la Encuesta de Polivictimización 2023 de la Subsecretaría de Prevención del Delito, un 36% de niños, niñas y adolescentes ha sido víctima de maltrato por parte de sus pares; en tanto, de acuerdo al Simce 2023, el 78% de los alumnos no se siente seguro en su establecimiento escolar, y el Simce 2024 señala que el 64% de los alumnos de 6° básico dicen haber sido víctimas de burlas por parte de sus compañeros. La Encuesta Casen 2024 muestra que un 31,4% de los hogares con niños, niñas o adolescentes reporta sentirse inseguro en su entorno, un 38,9% observa consumo de drogas, un 20,6% tráfico, un 19,0% peleas y un 18,4% balaceras. “El buen trato se traduce en relaciones basadas en el respeto, la protección y la promoción del desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. En ese marco, el ejercicio de la disciplina forma parte del rol parental e implica orientar, modelar y enseñar, sin recurrir a prácticas violentas. La crianza respetuosa requiere condiciones materiales y relacionales adecuadas, incluyendo acceso a información sobre el impacto de la violencia física y psicológica en la vida de niños, niñas y adolescentes, redes de apoyo, tiempo para el cuidado y servicios que fortalezcan las capacidades parentales y que llegan a todos los municipios. La prevención de la violencia no puede recaer exclusivamente en las familias”, señaló la representante de Unicef. La violencia afecta el derecho que tienen niños y niñas a vivir una vida libre de violencia; tiene efectos en su salud física y mental; su autoestima y estado anímico; sus procesos educativos; así como su desarrollo personal. Asimismo deteriora sus relaciones con padres/madres e interpersonales presentes o futuras. La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce el rol fundamental que tienen las personas adultas en protegerlos. Fuente: Publimetro