El fraude en Chile alcanzó un nuevo máximo histórico durante el primer trimestre de 2026, según el informe más reciente de Sheriff. Entre enero y marzo se contabilizaron 17.280 causas penales por fraude, la cifra trimestral más alta desde que existen registros en 2013. El reporte muestra que esta cantidad representa un incremento de 58,7% respecto del mismo período de 2025 y un aumento de 114,9% en comparación con los niveles registrados antes de la pandemia, en 2019. Además, marzo de 2026 se convirtió en el mes con mayor cantidad de causas de toda la serie histórica, al registrar 6.273 ingresos. El crecimiento mantiene la tendencia observada durante el año anterior. En 2025 se registraron 57.747 causas penales por fraude, cifra que significó un aumento de 52,6% respecto de 2024 y que ya había marcado un récord anual. El informe identifica que el principal motor del incremento corresponde al uso malicioso de tarjetas, claves o dispositivos, un delito que ha ganado relevancia en los últimos años debido al avance de los medios de pago digitales. Mientras en 2019 esta figura prácticamente no aparecía en los registros judiciales, durante el primer trimestre de 2026 representó el 29,25% del total de las causas, con 5.054 casos. En apenas un año, esta categoría pasó de 839 denuncias en el primer trimestre de 2025 a 5.054, multiplicándose por seis. El fraude en Chile alcanzó un nuevo techo: desde 2013, ningún trimestre había registrado tantas causas, y marzo marcó el mes más alto de toda la serie. Estos datos son una señal de alerta temprana: el delito se está desplazando rápido hacia el mundo digital y hacia regiones donde antes casi no existía, comenta Vicente Cruz Infante, founder de Sheriff. Aunque las estafas y otras defraudaciones contra particulares continúan siendo la categoría con mayor volumen, con 9.078 casos, el fraude asociado a tarjetas es el que presenta el crecimiento más acelerado. El estudio también plantea que una parte del aumento en las causas podría estar relacionada con la entrada en vigor de la Ley 21.673, normativa que exige presentar una denuncia penal para que las instituciones financieras puedan restituir fondos a clientes afectados por fraudes. Es probable que el abrupto incremento se explique por la exigencia de denuncia penal establecida por la Ley 21.673 para que los bancos procedan a la restitución de fondos defraudados. La exigencia es razonable: el Ministerio Público no debe ser indolente ante la cada vez más prolífica y sofisticada comisión de este tipo de delitos por parte del crimen organizado, mencionó Alejandro Awad, socio de BACS Abogados. Uno de los principales cambios que revela el informe es el nuevo mapa territorial del fraude en Chile. Durante el primer trimestre de 2026, Antofagasta concentró 3.942 causas penales , equivalentes al 22,81% del total nacional, convirtiéndose por primera vez en la región con mayor cantidad de casos. Lo que estamos viendo en Antofagasta es un quiebre territorial en la forma en que opera el fraude. Que una región pase de representar menos del 4% en 2019 a concentrar casi el 23% de los casos del país en un solo trimestre confirma que el delito se mueve y busca nuevos focos, sobre todo en el mundo digital y de medios de pago. El fraude dejó de ser un problema ‘de Santiago’: hoy la amenaza es territorialmente transversal, comentó Vicente Cruz Infante. El Maule ocupó el segundo lugar con el 21,89% de las causas nacionales, aunque con un predominio de estafas tradicionales, mientras O’Higgins mantuvo una alta incidencia del fraude con tarjetas. Finalmente, Vicente Cruz Infante destacó la importancia de fortalecer las medidas preventivas. Establecer criterios internos basados en el historial reputacional de personas y empresas permite transformar la información en una política de seguridad efectiva. No se trata solo de reaccionar, sino usar la información disponible para evitar que el fraude toque nuestra puerta, concluyó. Fuente: Publimetro
La Región de Antofagasta lanzó el proyecto «Antofagasta en Órbita», una iniciativa que contempla el diseño, construcción e integración del primer satélite chileno desarrollado íntegramente desde una región. El proyecto, financiado por el Gobierno Regional (GORE) y ejecutado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA), consiste en la creación de un CubeSat ( nanosatélite). Este dispositivo estará orientado específicamente a la vigilancia climática y territorial, abordando problemáticas locales como la proliferación de basurales, la exposición a desastres naturales y el estado de los relaves mineros. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que este avance es un paso concreto hacia la descentralización tecnológica. «Hoy estamos dando la oportunidad a estudiantes de diversos centros de formación de participar en el diseño de un satélite con información clave para el territorio», señaló. El proyecto se articula además con la futura instalación de un centro aeroespacial en la región en conjunto con la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Por su parte, Hernán Tello, director del proyecto, enfatizó que la misión busca identificar desafíos locales para proponer soluciones basadas en datos espaciales. «Estamos en una etapa inicial, pero muy motivados. Este será el primer satélite regional, y representa una oportunidad concreta para instalar capacidades en el ámbito espacial desde Antofagasta», comentó. El nombre «Likansat» Uno de los pilares de «Antofagasta en Órbita» es el desarrollo de capital humano. Ante la falta de una especialización aeroespacial previa en la zona, CINNDA ha integrado a 10 estudiantes seleccionados de diversas áreas como Ingeniería Civil Mecánica, Astrofísica y Robótica, quienes participarán directamente en la construcción del CubeSat. La participación ciudadana también fue clave en este proceso: la comunidad escolar eligió el nombre oficial del satélite. « Likansat» fue la propuesta ganadora, presentada por Karina Lara, docente de la Escuela General Manuel Baquedano F-78, simbolizando la identidad regional en este viaje hacia el espacio.
El escenario de las tarifas eléctricas para el primer semestre de 2026 traerá alivio para gran parte de los hogares del país. Contrario a las proyecciones iniciales que anticipaban alzas, un ajuste administrativo derivado de pagos en exceso realizados en períodos anteriores obligará a las empresas del sector a devolver recursos a los usuarios, lo que se traducirá en descuentos en las boletas de electricidad. Según se explicó, este fenómeno también afectó a empresas de transmisión como Transelec, que sobreestimaron sus activos, generando cobros superiores a los correspondientes. “En la suma final se pagó de más, por lo que ahora se verá reflejado un descuento”, detalló el académico Piedra Fierro. No obstante, el impacto de esta corrección no será uniforme en todo el país. En Copiapó se proyecta una baja cercana al 6,5%, mientras que en Coquimbo la disminución alcanzaría el 9,5%. En Valparaíso, los descuentos oscilarán entre 3,4% y 7%. En Santiago, en tanto, la tarifa se mantendrá prácticamente estable, con una leve variación negativa de apenas 0,06%. En el tramo entre Rancagua y Concepción, se anticipan rebajas promedio del 3,5%. En contraste, desde Arica hasta Antofagasta se registrarían alzas leves, debido a que el descuento aplicado no logra compensar completamente el incremento proyectado por los costos de mercado eléctrico en la zona norte. Mirando al mediano plazo, el especialista indicó que no se esperan cambios estructurales relevantes en el corto plazo, pero que el año 2028 podría marcar un punto de inflexión. “A partir de ese año comenzaremos a ver bajas más permanentes, ya que vencen contratos eléctricos con generadoras”, explicó. Además, precisó que actualmente los usuarios pagan un cargo adicional para saldar una deuda generada por el congelamiento tarifario de años anteriores. Este recargo disminuirá de 23 a 9 pesos por kilowatt-hora, lo que permitirá una reducción significativa en las cuentas de luz. Finalmente, el experto llamó a la ciudadanía a informarse a través de los pliegos tarifarios oficiales y plataformas especializadas, como cuentadelaluz.cl, para comprender mejor los cambios y proyecciones del sistema eléctrico.
La costa de la Región de Antofagasta se ha posicionado como una de las zonas más relevantes del norte de Chile para la presencia de ballenas y cetáceos, transformándose en un espacio estratégico para su alimentación y tránsito migratorio. Así lo afirmó la ecóloga marina e investigadora de la Universidad de Antofagasta (UA), Maritza Malebrán Jiménez, directora de la Asociación Medioambiental Desierto Azul. Según explicó la especialista, durante gran parte del año es posible observar una alta diversidad de cetáceos en aguas regionales. Destaca la presencia permanente de la ballena fin, además de registros frecuentes de ballena jorobada y avistamientos ocasionales de ballena azul y ballena franca austral. A ello se suman especies como delfines oscuros, nariz de botella, marsopas espinosas, orcas y calderones, entre otros. Malebrán indicó que los mayores registros se concentran en invierno y luego a fines de primavera e inicios del verano, coincidiendo con periodos migratorios y condiciones óptimas para la alimentación. Sectores como la Bahía de San Jorge y la Península de Mejillones destacan por su alta productividad marina, asociada a la surgencia de la corriente de Humboldt, fenómeno que incrementa la disponibilidad de nutrientes y alimento para estas especies. La investigadora recalcó que Antofagasta cumple un rol clave como zona de alimentación dentro del corredor migratorio del Pacífico Sudoriental, permitiendo que las ballenas recuperen energía antes de continuar sus desplazamientos. En este contexto, hizo un llamado a pescadores y navegantes a mantener una conducta responsable, respetando la distancia mínima de 100 metros, reduciendo la velocidad y evitando maniobras bruscas ante la presencia de cetáceos. Asimismo, enfatizó la importancia de prevenir enmallamientos, mantener redes en buen estado y reportar artes de pesca perdidos. Finalmente, alertó sobre el impacto del ruido submarino y la contaminación por basura marina, factores que afectan gravemente la comunicación, orientación y supervivencia de estas especies. “La presencia de ballenas en nuestras costas es un privilegio, pero también una responsabilidad colectiva para proteger el ecosistema marino”, concluyó la investigadora.
El fraude en Chile alcanzó un nuevo máximo histórico durante el primer trimestre de 2026, según el informe más reciente de Sheriff. Entre enero y marzo se contabilizaron 17.280 causas penales por fraude, la cifra trimestral más alta desde que existen registros en 2013. El reporte muestra que esta cantidad representa un incremento de 58,7% respecto del mismo período de 2025 y un aumento de 114,9% en comparación con los niveles registrados antes de la pandemia, en 2019. Además, marzo de 2026 se convirtió en el mes con mayor cantidad de causas de toda la serie histórica, al registrar 6.273 ingresos. El crecimiento mantiene la tendencia observada durante el año anterior. En 2025 se registraron 57.747 causas penales por fraude, cifra que significó un aumento de 52,6% respecto de 2024 y que ya había marcado un récord anual. El informe identifica que el principal motor del incremento corresponde al uso malicioso de tarjetas, claves o dispositivos, un delito que ha ganado relevancia en los últimos años debido al avance de los medios de pago digitales. Mientras en 2019 esta figura prácticamente no aparecía en los registros judiciales, durante el primer trimestre de 2026 representó el 29,25% del total de las causas, con 5.054 casos. En apenas un año, esta categoría pasó de 839 denuncias en el primer trimestre de 2025 a 5.054, multiplicándose por seis. El fraude en Chile alcanzó un nuevo techo: desde 2013, ningún trimestre había registrado tantas causas, y marzo marcó el mes más alto de toda la serie. Estos datos son una señal de alerta temprana: el delito se está desplazando rápido hacia el mundo digital y hacia regiones donde antes casi no existía, comenta Vicente Cruz Infante, founder de Sheriff. Aunque las estafas y otras defraudaciones contra particulares continúan siendo la categoría con mayor volumen, con 9.078 casos, el fraude asociado a tarjetas es el que presenta el crecimiento más acelerado. El estudio también plantea que una parte del aumento en las causas podría estar relacionada con la entrada en vigor de la Ley 21.673, normativa que exige presentar una denuncia penal para que las instituciones financieras puedan restituir fondos a clientes afectados por fraudes. Es probable que el abrupto incremento se explique por la exigencia de denuncia penal establecida por la Ley 21.673 para que los bancos procedan a la restitución de fondos defraudados. La exigencia es razonable: el Ministerio Público no debe ser indolente ante la cada vez más prolífica y sofisticada comisión de este tipo de delitos por parte del crimen organizado, mencionó Alejandro Awad, socio de BACS Abogados. Uno de los principales cambios que revela el informe es el nuevo mapa territorial del fraude en Chile. Durante el primer trimestre de 2026, Antofagasta concentró 3.942 causas penales , equivalentes al 22,81% del total nacional, convirtiéndose por primera vez en la región con mayor cantidad de casos. Lo que estamos viendo en Antofagasta es un quiebre territorial en la forma en que opera el fraude. Que una región pase de representar menos del 4% en 2019 a concentrar casi el 23% de los casos del país en un solo trimestre confirma que el delito se mueve y busca nuevos focos, sobre todo en el mundo digital y de medios de pago. El fraude dejó de ser un problema ‘de Santiago’: hoy la amenaza es territorialmente transversal, comentó Vicente Cruz Infante. El Maule ocupó el segundo lugar con el 21,89% de las causas nacionales, aunque con un predominio de estafas tradicionales, mientras O’Higgins mantuvo una alta incidencia del fraude con tarjetas. Finalmente, Vicente Cruz Infante destacó la importancia de fortalecer las medidas preventivas. Establecer criterios internos basados en el historial reputacional de personas y empresas permite transformar la información en una política de seguridad efectiva. No se trata solo de reaccionar, sino usar la información disponible para evitar que el fraude toque nuestra puerta, concluyó. Fuente: Publimetro
La Región de Antofagasta lanzó el proyecto «Antofagasta en Órbita», una iniciativa que contempla el diseño, construcción e integración del primer satélite chileno desarrollado íntegramente desde una región. El proyecto, financiado por el Gobierno Regional (GORE) y ejecutado por el Centro de Innovación y Diseño Avanzado (CINNDA), consiste en la creación de un CubeSat ( nanosatélite). Este dispositivo estará orientado específicamente a la vigilancia climática y territorial, abordando problemáticas locales como la proliferación de basurales, la exposición a desastres naturales y el estado de los relaves mineros. El gobernador regional, Ricardo Díaz, destacó que este avance es un paso concreto hacia la descentralización tecnológica. «Hoy estamos dando la oportunidad a estudiantes de diversos centros de formación de participar en el diseño de un satélite con información clave para el territorio», señaló. El proyecto se articula además con la futura instalación de un centro aeroespacial en la región en conjunto con la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Por su parte, Hernán Tello, director del proyecto, enfatizó que la misión busca identificar desafíos locales para proponer soluciones basadas en datos espaciales. «Estamos en una etapa inicial, pero muy motivados. Este será el primer satélite regional, y representa una oportunidad concreta para instalar capacidades en el ámbito espacial desde Antofagasta», comentó. El nombre «Likansat» Uno de los pilares de «Antofagasta en Órbita» es el desarrollo de capital humano. Ante la falta de una especialización aeroespacial previa en la zona, CINNDA ha integrado a 10 estudiantes seleccionados de diversas áreas como Ingeniería Civil Mecánica, Astrofísica y Robótica, quienes participarán directamente en la construcción del CubeSat. La participación ciudadana también fue clave en este proceso: la comunidad escolar eligió el nombre oficial del satélite. « Likansat» fue la propuesta ganadora, presentada por Karina Lara, docente de la Escuela General Manuel Baquedano F-78, simbolizando la identidad regional en este viaje hacia el espacio.
El escenario de las tarifas eléctricas para el primer semestre de 2026 traerá alivio para gran parte de los hogares del país. Contrario a las proyecciones iniciales que anticipaban alzas, un ajuste administrativo derivado de pagos en exceso realizados en períodos anteriores obligará a las empresas del sector a devolver recursos a los usuarios, lo que se traducirá en descuentos en las boletas de electricidad. Según se explicó, este fenómeno también afectó a empresas de transmisión como Transelec, que sobreestimaron sus activos, generando cobros superiores a los correspondientes. “En la suma final se pagó de más, por lo que ahora se verá reflejado un descuento”, detalló el académico Piedra Fierro. No obstante, el impacto de esta corrección no será uniforme en todo el país. En Copiapó se proyecta una baja cercana al 6,5%, mientras que en Coquimbo la disminución alcanzaría el 9,5%. En Valparaíso, los descuentos oscilarán entre 3,4% y 7%. En Santiago, en tanto, la tarifa se mantendrá prácticamente estable, con una leve variación negativa de apenas 0,06%. En el tramo entre Rancagua y Concepción, se anticipan rebajas promedio del 3,5%. En contraste, desde Arica hasta Antofagasta se registrarían alzas leves, debido a que el descuento aplicado no logra compensar completamente el incremento proyectado por los costos de mercado eléctrico en la zona norte. Mirando al mediano plazo, el especialista indicó que no se esperan cambios estructurales relevantes en el corto plazo, pero que el año 2028 podría marcar un punto de inflexión. “A partir de ese año comenzaremos a ver bajas más permanentes, ya que vencen contratos eléctricos con generadoras”, explicó. Además, precisó que actualmente los usuarios pagan un cargo adicional para saldar una deuda generada por el congelamiento tarifario de años anteriores. Este recargo disminuirá de 23 a 9 pesos por kilowatt-hora, lo que permitirá una reducción significativa en las cuentas de luz. Finalmente, el experto llamó a la ciudadanía a informarse a través de los pliegos tarifarios oficiales y plataformas especializadas, como cuentadelaluz.cl, para comprender mejor los cambios y proyecciones del sistema eléctrico.
La costa de la Región de Antofagasta se ha posicionado como una de las zonas más relevantes del norte de Chile para la presencia de ballenas y cetáceos, transformándose en un espacio estratégico para su alimentación y tránsito migratorio. Así lo afirmó la ecóloga marina e investigadora de la Universidad de Antofagasta (UA), Maritza Malebrán Jiménez, directora de la Asociación Medioambiental Desierto Azul. Según explicó la especialista, durante gran parte del año es posible observar una alta diversidad de cetáceos en aguas regionales. Destaca la presencia permanente de la ballena fin, además de registros frecuentes de ballena jorobada y avistamientos ocasionales de ballena azul y ballena franca austral. A ello se suman especies como delfines oscuros, nariz de botella, marsopas espinosas, orcas y calderones, entre otros. Malebrán indicó que los mayores registros se concentran en invierno y luego a fines de primavera e inicios del verano, coincidiendo con periodos migratorios y condiciones óptimas para la alimentación. Sectores como la Bahía de San Jorge y la Península de Mejillones destacan por su alta productividad marina, asociada a la surgencia de la corriente de Humboldt, fenómeno que incrementa la disponibilidad de nutrientes y alimento para estas especies. La investigadora recalcó que Antofagasta cumple un rol clave como zona de alimentación dentro del corredor migratorio del Pacífico Sudoriental, permitiendo que las ballenas recuperen energía antes de continuar sus desplazamientos. En este contexto, hizo un llamado a pescadores y navegantes a mantener una conducta responsable, respetando la distancia mínima de 100 metros, reduciendo la velocidad y evitando maniobras bruscas ante la presencia de cetáceos. Asimismo, enfatizó la importancia de prevenir enmallamientos, mantener redes en buen estado y reportar artes de pesca perdidos. Finalmente, alertó sobre el impacto del ruido submarino y la contaminación por basura marina, factores que afectan gravemente la comunicación, orientación y supervivencia de estas especies. “La presencia de ballenas en nuestras costas es un privilegio, pero también una responsabilidad colectiva para proteger el ecosistema marino”, concluyó la investigadora.